No hubo acuerdo para votar esta semana la suba del boleto

El PJ definió que no aprobará el aumento ni dará los votos para apurar el tratamiento. Además, hay diferencias con respecto a la cantidad de cuotas en que se dará el aumento y a la fecha de aplicación

Al final, no hubo acuerdo para que la suba del boleto sea aprobada en la sesión que el Concejo Deliberante realizará mañana. Hay, incluso dentro del oficialismo, posiciones encontradas con respecto a dos puntos centrales: en cuántos tramos se dará el incremento y cuándo terminará de aplicarse la suba total.

Ayer hubo reunión de la comisión de Servicios Públicos, donde se analizó el pedido de la empresa SAT Ciudad de Río Cuarto. Ya estaba claro que los concejales no están dispuestos a darle a la firma los 4,75 pesos que pidió en diciembre. Hay consenso en que el nuevo valor no puede superar los 4 pesos.

Sin embargo, existen diferencias en algunos otros aspectos trascendentes. El primero es cómo se instrumentará la suba. Dentro del oficialismo hay quienes plantean que lo ideal sería establecer tres cuotas para retrasar el impacto del ajuste en el bolsillo de los trabajadores. Quienes sostienen esta posición apuntan a que los empleados no reciben el 25 por ciento de incremento en una única vez sino de manera escalonada durante el año. Si se impone esta opción, el boleto irá subiendo por tramos de 25 centavos hasta llegar a los 4 pesos.

Hay otra postura dentro del bloque oficialista que apunta a acortar los tiempos y las etapas: sería en dos tramos y el incremento ya estaría completo en junio. Sin embargo, esta posibilidad ha ido perdiendo fuerza en las últimas horas.

Siete días más

Lo que quedó descartado ayer fue que el oficialismo pueda aprobar el incremento del boleto urbano en la sesión de mañana. Es que el justicialismo definió no solamente votar en contra del incremento sino, además, no dar los votos necesarios para que el proyecto se trate sobre tablas esta semana.

Así, el oficialismo debería sacar hoy un despacho que recomiende la aprobación y, entonces, la iniciativa estaría lista para ser aprobada recién la próxima semana.

De todos modos, el efecto práctico del retraso sería nulo porque el oficialismo viene planteando que la primera parte del aumento regiría desde el 1º de abril. Incluso si el proyecto se tratara la semana próxima -el jueves 21- aún así la aplicación podría instrumentarse en la fecha prevista originalmente.

Pero además hay otras cuestiones bajo análisis en cuanto al transporte urbano de pasajeros. El justicialismo, si bien ya anticipó que no votará el aumento, reclama que se haga un estudio exhaustivo de los costos del servicio -el resultado estaría con posterioridad a la aplicación del incremento que se estudia actualmente-. Las conclusiones servirían para definir las próximas discusiones por el valor del pasaje. A la cifra establecida en ese cálculo, debería descontarse el monto que la empresa cobra en concepto de subsidios nacionales.

Este análisis económico debería estar realizado por especialistas, entre los cuales podría haber técnicos universitarios.

En el oficialismo están evaluando la idea de que se consideren algunas variables económicas para tener un parámetro que permita ir actualizando el boleto de ahora en más.

Otro pedido del justicialismo es que se haga un segundo estudio técnico que apuntaría a optimizar la prestación del servicio en cuanto a los recorridos, las frecuencias, los horarios, los puntos de venta de boletos y abonos.

Otro aspecto que está bajo discusión es si se llamará o no a una audiencia pública antes de fin de año para que se escuchen todas las posiciones con respecto a la calidad del servicio y al precio del boleto. En ese punto tampoco existe acuerdo: desde la oposición, principalmente desde Encuentro Ciudadano, piden que, si se hace, la audiencia pueda tener consecuencias prácticas y no quede solamente en un cruce de opiniones.

La CTA reclamó desmonopolizar el servicio

La Central de Trabajadores de Argentina salió ayer a rechazar el aumento del boleto urbano de pasajeros que en las próximas horas podría aprobar el Concejo Deliberante. A través de un comunicado, la CTA planteó que no participará de la comisión de transporte que debe analizar la tarifa. “Entendemos que no vamos a legalizar un aumento que recarga sobre el bolsillo de los trabajadores, que ya sufren a diario los efectos de la inflación, pagando IVA, aumentos impositivos regresivos y techos en las negociaciones salariales. No estamos en condiciones de debatir tarifas porque no conocemos los costos reales que tiene la empresa que actualmente, y desde siempre, tiene en sus manos el transporte urbano de la ciudad”, dice el comunicado de la CTA.

La central gremial reclamó además un “sinceramiento de la SAT” en cuanto a sus cuentas. “No sólo rechazamos el aumento sino la metodología que utiliza históricamente la empresa para solicitar, año tras año, el aumento del boleto poniendo de rehenes a los trabajadores. Entendemos que la empresa SAT siempre pide incrementos en el boleto desde un posicionamiento dominante, amenazando con recortar servicios si no se le otorga el mismo. En tal caso, valoramos que en el espacio de la comisión de transporte, a partir de los costos y aumentos pretendidos, discuta la calidad del servicio, recorridos y frecuencias que la empresa posee”, señala la CTA en su comunicado.

La central sindical sostiene que, en el tema del transporte, deben darse dos debates:

* Por un lado, señala que debe interpelarse y discutirse el rol del servicio público. “Hay que entender que es una prestación del Estado hacia los sectores más vulnerados, no teniendo como objetivo central fines de lucro desmesurados”, plantea la CTA local.

* Además, argumenta que debe desmonopolizarse el transporte a través del llamado a licitación de trayectos y frecuencias.

La CTA le reclamó además al Concejo que no sea una “escribanía” para aprobar subas tarifarias.

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