El “Tulo”, que debutó con un triunfo en el clásico ante Quilmes, contó lo que vivió en su primer partido oficial como entrenador en jefe. Sobre su Peñarol, manifestó: “Lo importante es ganar y nosotros lo hicimos de buena manera”
Es que si bien el “Tulo” ya había dirigido clásicos por Copa Argentina, siempre lo había hecho por la ausencia de Sergio Hernández. Esta vez, fue amo y señor de la preparación del duelo ante Quilmes y cada decisión contó con su impronta. Y, lógicamente, para el platense no estuvo nada mal arrancar con un triunfo por 91 a 86 ante el archirival. “Lo más importante siempre es ganar. Empezar la Liga con un triunfo de local y contra Quilmes, creo que es muy valioso”, le dijo a El Atlántico en el día posterior al triunfo.
-Fue tu primer clásico por Liga Nacional, ¿lo pudiste disfrutar?
-La verdad que es impresionante el marco que le da la gente y cómo acompaña. Y con respecto al partido, estuve tranquilo, aunque me hubiese gustado estar un poquito más claro a la hora de las indicaciones, pero eso creo que me va a llevar un tiempito, porque hace rato que no cumplo esa función. Ahora tengo que crear el hábito para que mis ideas y lo que yo veo del juego sea trasladado a los jugadores lo más claro posible para que ellos ejecuten, porque la verdad que tienen mucho talento y condiciones como para hacerlo.
-¿Qué análisis hacés sobre el juego?
-Por momentos hicimos un buen juego y por momentos no tanto. Pero es producto de la época en la que estamos, recién salimos de la pretemporada, con jugadores nuevos, y creo que es muy difícil en esta parte del año encontrar un equipo que mantenga una regularidad de juego durante los 40 minutos. En esta etapa, se van a ver buenos momentos y otros no tan buenos. Pero acá lo importante es ganar y nosotros lo hicimos de buena manera.
-Se observaron varios comportamientos del equipo que se mantienen de temporadas anteriores. Esa es la ventaja de la continuidad, ¿no?
-Sí, hace años que el club viene manteniendo varios jugadores, un plantel de nacionales importante que ya se conocen, saben cómo juegan y ayer (por el jueves) quedó demostrado que, por pasajes del juego, fue así. Lo importante es también que haya jugadores como Adrián (Boccia) y Axel (Weigand), que se han incorporado rápidamente en el funcionamiento, porque no solamente lo hicieron en el clásico, sino que en Uruguay también lo hicieron de buena forma. Me pone contento que la adaptación haya sido muy rápida.
-Te dio resultados la versatilidad de Weigand, inclusive compartiendo la cancha con Leo Gutiérrez y Leiva.
-Sí, creo que en ese segundo cuarto el equipo jugó bastante bien y junto con el tercero, que lo cerramos con una ventaja de 17 puntos, fueron los dos buenos momentos del equipo. Ahora hay que tratar de prolongar esa cantidad de minutos durante los partidos para que sean cada vez más y poder dominar, si es posible, los 40 minutos.
-¿A qué atribuís el bajón del último cuarto?
-Yo creo que hubo mucho mérito de Quilmes, en no bajar los brazos y en ir a buscar el partido. Lo hizo en buena manera, encontró tiros importantes de tres puntos, que son de esos tiros que si van afuera por ahí terminás perdiendo por 25 puntos. Pero ellos los metieron y se pusieron en juego.
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