Los referentes de la comunidad mantuvieron una reunión para tratar el problema. Aún no hay soluciones.
El bicho del cesto, también conocido como bicho canasto, recibe ese nombre porque la hembra siempre permanece adentro de un cesto, un refugio que se arma con restos de las plantas con las que se alimenta. Las larvas alcanzan hasta 3 centímetros de largo y los machos desarrollan alas. Son muy peligrosos para las plantaciones, en especial de frutales, y constituyen una verdadera plaga.
Desde la Unión Vecinal del Centro de Huaco, Marina Illanes de Tejada dijo que "estamos invadidos por estos bichos, ya han arrasado con membrillos, álamos, sauces, algarrobos, productos de la huerta, parrales y plantaciones de cebolla".
Por los múltiples daños sufridos en las plantas, las autoridades de las vecinales pidieron una reunión urgente con especialistas y autoridades municipales. Tras ese encuentro en el Club Atlético Huaco, Luis Carlos Rojas, recientemente jubilado de INTA Jáchal, dijo que "es una situación particularmente compleja porque el gusano del cesto genera un verdadero problema combatirlo. Una vez que se encapsula es inexpugnable, a la vez que pone de 1.200 a 1.500 huevos por cesto, lo que potencia su poder de destrucción en todo tipo de plantación".
Según Rojas, ya ni siquiera son habituales en Huaco los núcleos de lechiguanas, que se alimentan de aquellos gusanos. Y lo que propone es que se haga una campaña de concientización y difusión en el departamento para "recolectar los insectos y quemarlos, porque no se puede realizar ataques con elementos sulfurados o tóxicos o fumigaciones".
Por lo pronto, ya se acordó realizar una nueva reunión en el transcurso de esta semana, para la que se convocó a las autoridades de Sanidad Vegetal de la provincia, con sus especialistas, a fines de encontrar una salida inmediata a los ataques de esta plaga que están sufriendo los huaqueños.
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