A través del Ministerio de Salud bonaerense, la Provincia dispuso el ‘alerta’ en los hospitales públicos bonaerenses, “para asistir a eventuales casos de pacientes afectados por la ola de calor”, luego de que el Servicio Meteorológico Nacional declarara “alerta rojo” como consecuencia de esta zona.
El funcionario provincial aseguró que las guardias de los 77 hospitales provinciales y el sistema de emergencias de la Provincia se encuentran preparados para recibir “cualquier tipo de demanda relacionada con el calor”, y agregó que “el sistema cuenta con disponibilidad de camas en caso de ser necesario ante la eventual aparición de casos graves”.
No obstante, el ministro dijo que hasta el momento “no se han registrado casos graves y que no se han producido derivaciones por casos extremos producto de la ola de calor”, que, en alerta rojo, puede afectar a todas las personas saludables, y no sólo a los grupos de riesgo.
En ese marco, la Provincia recomendó a la población tomar medidas para prevenir el golpe de calor, con especial énfasis puesto en lactantes, niños y ancianos, los más vulnerables frente a este cuadro que, en casos graves, puede provocar desvanecimientos y pérdida de conciencia.
“El golpe de calor es el cuadro más severo derivado de la prolongada exposición a las altas temperaturas y, en estos casos, los afectados suelen presentar la piel caliente y roja, el pulso acelerado, mayor transpiración, dificultad para respirar, dolor de cabeza, náuseas, somnolencia y sed intensa”, explicó el director provincial de Medicina Preventiva, Luis Crovetto, y agregó que en casos extremos puede derivar en convulsiones y hasta pérdida de conocimiento.
El especialista mencionó entre los principales signos de alarma que preanuncian el golpe de calor, los calambres musculares en brazos, piernas y abdomen además de agotamiento, aturdimiento e insomnio.
Los expertos recomiendan que, ante estos síntomas, resulta necesario suspender las actividades que se estén realizando, sobre todo, si implican esfuerzo físico, refrescarse, usar ropa clara y descansar en un lugar fresco. Además se debe beber abundante agua, jugos de frutas frescas o bebidas mineralizadas, y hacer que los niños hagan juegos tranquilos en los horarios de mayor calor.

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