Según indicaron sólo contaron con la solidaridad de los vecinos tras el trágico temporal
Desde la zona comercial de avenida 60 hasta los humildes barrios periféricos que se extienden entre las calles 52, 58, 147 y 160, la localidad de Los Hornos devuelve imágenes y escribe historias que no sólo remiten a la devastación que dejó el temporal, sino al “abandono” que sienten sus vecinos.
“Acá no viene nadie, sólo contamos con la solidaridad de la gente”, afirmaron esta tarde Guillermo y su esposa Silvia, dueños de la heladería de 60 y 123, que quedó literalmente destruida.
“No se acercó nadie, pero nadie, salvo algunos estudiantes de las facultades de Bellas Artes, Periodismo y Medicina”, coincidieron, en 52 y 149, Manuel Andrade y Ramón Ruiz, quienes intentaban organizar, desde una casilla, el reparto de agua y ropa que en cantidades totalmente insuficientes llegaban a través de los alumnos o de vecinos que no padecieron los efectos de la tormenta
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