Luca Vildoza tuvo que apelar a la paciencia en las últimas dos temporadas. En la previa del TNA en 2012, se fracturó la muñeca izquierda y se fisuró la derecha en un amistoso ante Independiente de Tandil. Y en la antesala de la actual temporada de Liga Nacional, sufrió la fractura de cúbito y radio en otro ensayo frente a Lanús.
En diálogo con Crónica de la Costa, el pibe de 18 años, uno de los valores con mayor proyección del país (acaba de recibir el premio Clarín Revelación 2013), contó cómo vive las horas previas al regreso. “En este tiempo de recuperación me aburrí. Además, las ganas de volver eran tremendas. Pero ahora ya está, a estos tres meses que pasaron hay que olvidarlos y hay que pensar en el próximo objetivo, que es afrontar esta última parte de la temporada”, señaló.
-Ya habías tenido una lesión que te marginó del inicio de la temporada en el TNA. ¿Aquella experiencia sirvió para tener paciencia en este nuevo proceso de recuperación y no caerte anímicamente?
-No, anímicamente me caí igual. La primera semana tras la lesión decaí en lo anímico, pero mis padres y mi novia me ayudaron a salir y ahora ya está. Con respecto a la anterior lesión, espero que ya no se repitan más y no lesionarme todos los años. Tengo que empezar a tomar más precaución en los amistosos…
-¿Tuviste que fortalecer en estos días la zona afectada?
-Sí, igualmente al brazo lo tuve constantemente en movimiento. Sólo tuve que agregarle algún que otro movimiento, como estirar la muñeca, que es lo que más me está costando. El resto siempre lo trabajé, con algunas pesas chiquitas. Ahora estoy adaptando el otro brazo, que me quedó bastante desigual, aunque con el tiempo creo que va a mejorar.
-Con estas temperaturas tan altas y con la gran cantidad de minutos que acumula, imagino que Fabián Sahdi va a agradecer tu retorno, ¿no?
-Sí, está muerto, lo dice por todos lados. Pero él desde el año pasado que viene jugando los 40 minutos, está acostumbrado. El físico que tiene es tremendo, pero seguro que necesita descanso y espero poder hacerlo bien.
-¿Cómo te acoplaste a los últimos entrenamientos? La idea del equipo, de defender y correr, te sienta bien…
-Sí, igual a mí me gusta más correr, defender no me gusta tanto (risas). Pero lo tengo que hacer, porque a Leandro (Ramella) le gusta eso, defender, tener intensidad y vértigo. Desde el año pasado que venimos jugando así y espero que lo podamos seguir haciendo, porque me gusta esa forma.
-Te acoplás a un equipo que viene bien en los resultados y el ánimo en alza.
-Sí, el equipo viene muy bien. Cada uno entendió su rol a la perfección y todos lo están haciendo muy bien. Así que ahora tengo que empezar a adaptarme al estilo de juego, entrenar y demostrar en el partido lo que se trabajó.
-¿Cuántas veces imaginaste en todo este tiempo lo que puede llegar a darse el miércoles en Once Unidos con tu vuelta?
-Lo vengo imaginando hace un mes. No veo la hora de que llegue el día, estar en el banco y entrar a jugar. Estoy un poco ansioso y después de estar tres meses parado, voy a estar nervioso el primer día. Pero eso adentro de la cancha se va a ir solo.
-En las finales del TNA demostraste que los nervios mucho no te pesan…
-Pesar, pesan. Pero con el correr del juego se van yendo, porque tomás riesgos todo el partido. Además, la ayuda de los compañeros y el acompañamiento de la gente hacen que te olvides de todo eso.
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