En Paraná se puede aprender en coches que tienen doble comando o en los autos particulares de las instructoras. La mayoría dicta el curso en 10 clases y el valor ronda, en promedio, los 1.300 pesos.
En promedio están cobrando, por cada curso, unos 1.300 pesos que se pueden pagar de diferentes maneras. Algunos aceptan la mitad en la primera clase y el resto al finalizar el curso. También están los que aceptan tarjetas de crédito y los que ofrecen descuentos con promociones.
Lo llamativo es que, en la capital provincial, hay mujeres que solo enseñan a mujeres.
“Tendría que haber aparecido en la nota que salió el domingo”, se animó entre risas Elena Astudilla, la instructora que se reconoció en el informe que apareció en la edición de UNO del domingo. Es que en la nota se habló del lugar que conquistaron las mujeres manejando taxis o en las calles de la ciudad como inspectoras de Tránsito.
Ella está enseñando desde hace siete años y es una fiel testigo del cambio que se produjo en el tránsito de la capital provincial.
“Me tocó buscar a una chica de 18 años, a la que el papá le prestó la camioneta para aprender a manejar. Esos casos se dan muy seguido”, detalló Elena sobre la responsabilidad que le genera enseñar en un auto que vale ciento de miles de pesos.
La instructora de manejo, que en un momento de su carrera viajaba 100 kilómetros para enseñar en Hernandarias, Hernádez y Oro Verde, cobra 1.000 pesos por las 10 clases.
Además, busca, prepara y acompaña a su alumna cuando rinde en la Dirección de Tránsito para conseguir el carné de conducir.
Otra de la instructoras, que prefiere mantener su nombre en reserva, más allá de que sus teléfonos aparezcan en los clasificados del diario, analizó que “el mayor porcentaje de alumnas tiene entre 25 y 35 años. Son madres de familias que tienen dos autos y necesitan el auto para ir a trabajar, hacer algún deporte o llevar a los chicos a la escuela. Son más independientes”. Los coches de las chicas que toman los cursos son modelos 2010 en adelante lo que representa cierta comodidad. La experta al volante aseguró que el problema “no es la velocidad con que se maneja (porque la ciudad no está preparada para acelerar) sino que la falta de educación vial”. Es que los conductores desconocen cuándo tienen que circular por la derecha o por la izquierda, por ejemplo.
La competencias entre academias se libra en Internet
Las academias de manejo compiten por alumnos en Internet con la actualización de sus página y buscando la interacción a través de las redes sociales.
Una de ellas, que además de las clases ofrece servicios de seguros y asesoramiento jurídicos, tienen líneas rotativas que atienden de corrido de 7.30 a 19.
Otra de las páginas toma los pedidos y pauta una entrevista inicial para saber el nivel de manejo de l futuro conductor.
Hasta ayer estaban cobrando cerca de 700 pesos para comenzar a dictar el curso y luego se paga el resto.
La mayoría divide el cursado en 10 clases y la diferencia es en el costo final. Algunos llegan a pedir unos 1.400 pesos aunque también ofrecen el acompañamiento a rendir y los seguros necesarios para poder realizar el carné.
En el rubro, la mayoría se presenta como los primeros en la ciudad y los más capacitados.
Una de las academias que ofrece sus servicios en Internet también da “cursos intensivos” de manejo y estacionamiento en el centro de Paraná.
Tendencia
Tanto las academias como las instructoras particulares saben que en épocas de vacaciones llega su propia “temporada alta”. Es que los alumnos y alumnas se animan cuando tienen más tiempo y están más descansados. La mayoría, de los docentes del volante, elige la zona del parque Humberto Varisco para realizar las prácticas porque “tiene los accidentes naturales de la ciudad”. Subidas, bajadas, curvas y contracurvas. Todos los consultados por UNO aseguraron que siempre tienen demanda de clases. Ahora hay que esperar que se vean los frutos en las calles.
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