Un homicidio cada 15 horas en Córdoba

Un homicidio cada 15 horas en Córdoba
Entre el viernes a la madrugada y ayer a la siesta hubo siete crímenes en la Capital, Laboulaye y Unquillo. Hay cuatro detenidos e imputados, entre ellos dos policías, en tres de las investigaciones. El resto de las causas no tiene por ahora sospechosos apresados.
Desde las 4 del viernes, cuando un adolescente de Laboulaye cayó muerto de un balazo policial hasta ayer al mediodía, momento en que una mujer descubrió que su hija había sido asesinada al parecer por su pareja, en Altos General Paz, de la ciudad de Córdoba (ver A5 ), se registraron siete crímenes en la provincia. Si se analiza en promedio, la cifra es alarmante: un homicidio cada 15 horas.

Esta seguidilla continuó el mismo viernes a la noche, cuando un joven de 29 años fue asesinado de un balazo en la espalda en medio de un operativo policial en Alta Córdoba, caso por el que un agente quedó detenido e imputado.

El sábado a la madrugada, en tanto, un vecino de Cooperativa Los Paraísos, también en la Capital, murió tras recibir siete balazos. Esa noche, en Unquillo, una patota golpeó de manera salvaje a un adolescente de 14 años, quien murió ayer a la madrugada (ver Un imputado de homicidio... ).

El lunes, encontraron a una travesti asesinada a golpes en un baldío de Villa María.

Y ayer a la madrugada, un hombre de 33 años fue muerto tras una dura golpiza a la que lo sometió un grupo de delincuentes que había ingresado a robar en su domicilio de barrio Empalme, al sudeste de la ciudad de Córdoba.

De los siete crímenes, dos ocurrieron en el marco de operativos policiales (las víctimas fueron civiles), hubo otro par por violencia urbana, uno por ataque sexual, uno por violencia de género y uno ligado a la inseguridad.

Los dos policías involucrados y otras dos personas sospechadas de haber golpeado al adolescente de Unquillo son las detenidas en el marco de estas investigaciones. En los otros cinco casos, hasta anoche no había imputados ni apresados.

A golpes. En este caso, anoche se esperaban los resultados oficiales de la autopsia practicada sobre el cuerpo de la víctima, identificada como Gerardo Daniel Amuchástegui (33), para determinar si murió como consecuencia directa de los golpes o por asfixia. “Sería un homicidio en ocasión de robo”, advirtió una fuente con acceso a la causa y agregó que por el momento “no había nada” en torno a los autores del crimen.

“Se está trabajando en el caso, toda la Policía en la calle está tirando líneas en las primeras 24 horas que son fundamentales. Por ahora, no hay pistas ni sospechosos”, refirió ayer el informante.

El crimen ocurrió cerca de las 4 de la madrugada, cuando el hombre dormía junto a su concubina de 26 años en la planta alta de una vivienda ubicada en Punilla al 1.600. Fue en ese momento que los tres delincuentes armados despertaron a la pareja.

Se presume que para acceder a la vivienda, los ladrones primero ingresaron en un corralón vecino. Cortaron parte del alambrado y a través de una tarima para ladrillos lograron escalar hacia el balcón de la vivienda. Una vez en el interior, comenzaron a amenazar a sus víctimas.

El comisario Fabián Hoyos señaló que los asaltantes se escaparon del lugar con unos do mil pesos, un reproductor de DVD y un televisor LCD.

En tanto, Ramón Verón, padre de la concubina de Amuchástegui, dijo a la prensa que su yerno había sido golpeado en la cabeza en medio del robo, agresión que terminó por costarle la vida.

Trascendió que los ladrones habrían tomado algunos elementos del corralón que luego utilizaron para atacar al hombre.

Recién cuando los delincuentes huyeron, y al ver que Amuchástegui no reaccionaba, su pareja salió corriendo a los gritos y alertó a un vecino, que llamó a la Policía.

Al arribar los primeros móviles y una ambulancia de un servicio de emergencias, constataron que el hombre había fallecido.

Buscando pistas. Ayer a la mañana, en el domicilio trabajaron los peritos de la Policía Judicial que buscaban huellas y otros signos que permitieran orientar la pesquisa de los detectives del Departamento Homicidios.

Amuchástegui era empleado de comercio (trabajaba en una firma de artículos deportivos) y junto a su pareja se habían mudado hacía pocos meses a la vivienda donde ayer fue asesinado en medio de un asalto. En el barrio reclaman seguridad.

En detalle

Pesar. El intendente de Unquillo, Germán Jalil, argumentó los motivos de la suspensión de los Unquicorsos: “Hoy la ciudad de Unquillo no está de ánimos para divertirse. Lo que corresponde es acompañar ese sentimiento popular, de duelo, con la familia Torres”, dijo.

Otro. En el mismo hecho que fue agredido el chico de 14 años, quien murió ayer a la madrugada, también resultó lesionado uno de sus amigos, que permanece internado en un centro asistencial en coma farmacológico.

Dos imputados. Dos jóvenes están acusados de homicidio y lesiones, respectivamente.

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