Con homenajes y distinciones, asumieron las autoridades del Colegio de Abogados

En una ceremonia realizada el jueves en el auditorio de Rivadavia 328 se puso en funciones a quienes cumplirán mandato. El doctor Guillermo Aiello sigue presidiendo los destinos de la entidad. Durante el acto reconocieron a quienes formaron parte de la gestión saliente y entregaron una medalla al doctor Jorge Young.

El jueves, en un acto realizado en Rivadavia 328, asumieron las nuevas autoridades del Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Pergamino.

En una emotiva ceremonia, en la que se reconoció a los integrantes de la gestión saliente y se entregó una medalla al doctor Jorge Young, las palabras centrales estuvieron a cargo del presidente de la entidad, Guillermo Aiello, que en su discurso refirió: “Cuando me asaltó la inminencia de éste acto y me puse a pensar qué debía decir hoy, me senté en la computadora con serias intenciones de hacer un racconto de lo hecho durante éstos cuatro años de gestión. Tenía la idea de atribuir a algún mérito propio la ratificación que los abogados de Pergamino otorgaron a ésta conducción, sin necesidad de pasar por un proceso eleccionario. Tenía unas ganas tremendas de contar todas y cada una de las gestiones efectuadas ante la Corte, los ministerios, los municipios, los legisladores, los jueces, fiscales, defensores; de describir con detalle el trabajo silencioso que se hace todos los días para resolver los problemas de los abogados, para contener inquietudes, para ocuparse desde el reemplazo de un juez hasta la apertura de los baños de tribunales. Tenía hasta ese momento la necesidad de transmitirles cierto cansancio, por la lucha permanente contra la desidia, la mala intención, la crítica velada, la desconfianza, el ninguneo y la falta de participación”.

“Pero mi mente me hizo trampa, porque en lugar de todo esto, sólo me surgían palabras de agradecimiento”, destacó y en la nómina de ese “gracias, aparecieron consideraciones hacia quienes “siempre acompañan la gestión del Colegio, sin cargos ni honores”.

“Para quienes desde un lugar de decisión nos atendieron siempre dispuestos a solucionar problemas y a construir. Para quienes se animaron a poner el hombro al consejo directivo, al Tribunal de Disciplina, a la Comisión de Jóvenes, en los consultorios gratuitos, en el deporte, en los institutos”, añadió y valoró la dedicación de los empleados del Colegio “un grupo humano sin fisuras y con la camiseta bien puesta”.

En el plano personal, aprovechó para agradecer a su familia y a la gente del estudio “representando en ellos a todas las familias y gente de los estudios de quienes hacen el ‘gran negocio’ de cambiar horas de su trabajo particular para dárselas al Colegio”.

Un nuevo compromiso

Ratificado en su cargo como presidente por la asamblea que proclamó la nómina de candidatos, Aiello planteó que “hoy, a las puertas de un segundo período al frente de nuestro querido Colegio, siento más responsabilidad que hace cuatro años, cuando todavía no sabía a ciencia cierta qué me esperaba. Cuando me eligieron presidente allá por mayo de 2006, pensé que luego de ocho años como secretario sabía a qué desafíos me enfrentaba. Obvia decir que estaba equivocado”.

“Ahora la responsabilidad es mayor, porque esta confianza renovada tiene un doble filo, ya que ahora su origen es otro completamente distinto al de una contienda, proviene de un consenso generalizado de que estamos transitando un camino que coincide con la idea de Colegio de una importante mayoría de matriculados”, dijo y aseguró que “todavía me puedo comprometer con algunas cosas y nos comprometemos a continuar con una política inclusiva, receptiva de las necesidades del abogado, de las inquietudes, sugerencias, de las críticas, del deseo de participar”.

En este punto ratificó su voluntad de que el Colegio “por su función y conformación, resulte el encargado natural de la defensa de los derechos de los restantes colegios profesionales de Pergamino, con los que ya hemos encarado acciones en conjunto”.

También apuntó la necesidad de “renovar permanentemente la lucha por el crecimiento de nuestro Departamento Judicial, velando por evitar que se desperdicien recursos en órganos innecesarios” y abogó por “mantener una relación armoniosa con magistrados, funcionarios y judiciales, sin que ello nos impida ejercer el debido control de la gestión, la rectitud, la ética y la honestidad de quienes se desempeñan en la justicia”.

En otro tramo de su discurso, seguido atentamente por los presentes Aiello se comprometió a “dar la mayor cantidad de recursos posibles al desarrollo de la actividad académica para que Pergamino tenga una abogacía actualizada, conteste con los avances de un derecho cada vez más dinámico”.

Además se comprometió a fortalecer la tarea de los consultorios jurídicos gratuitos que prestan servicios a la comunidad.

“Nos comprometemos a denunciar, perseguir y sancionar con todas las herramientas y el peso de nuestra ley, a quienes se han desviado del camino de la ética profesional, en especial a quienes se dedican a agenciarse clientela por medios espurios, con promesas de resultados, engaños, pagos a punteros y otras prácticas igualmente deleznables”, planteó y personalmente se comprometió a “seguir defendiendo los valores en los que creo”.

“Creo en seguir defendiendo, a como dé lugar, el ejercicio de la profesión de abogado; desde el Colegio, que es quien debe velar por garantizar la libertad de trabajo del abogado y de la igualdad en su trato con los magistrados y poderes públicos. Creo en un Colegio donde las discusiones más encendidas se refieran a convicciones profundas, despojadas de cuestiones políticas y religiosas. Creo en un Colegio que se fundamente en el único recurso transformador de la realidad, el recurso humano, que aportan sus integrantes desde cada lugar en que le toque trabajar. Creo en un Colegio conformado por colegas que vengan a colaborar sin pensar en su propio interés, con modestia, altruismo y solidaridad. Creo en una comunidad de abogados en las que prime la lealtad y la palabra por sobre lo oportuno. Creo en un Colegio en donde se agoten todos los esfuerzos para arribar a un consenso, como única manera de obtener avances destinados a perdurar en el tiempo. Creo en un Colegio ejerciendo su función de control y de propuesta, de frente ante los poderes públicos, por más desigual que pueda parecer la lucha. Creo en un Colegio que cumpla y haga cumplir el mandato ético de la abogacía y que se ponga al frente de la defensa de la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho; cuestiones que nunca debemos soslayar en una Argentina que, desde su organización constitucional, ha sido presa de dejarse llevar por el canto de sirena de los verdugos”.

Los últimos párrafos de su discurso estuvieron destinados al reconocimiento dirigido a aquellos que “me precedieron, para aquellos que ya no están entre nosotros, para los que se van con el trabajo cumplido, para los que persisten, para los que vuelven y para los que llegan por primera vez”.

Homenaje

Luego de las palabras del presidente de la entidad, los motivos más emotivos de la ceremonia se vivieron con la entrega de diplomas a los integrantes del Colegio que cumplieron su mandato y con la entrega de una medalla de reconocimiento al doctor Jorge Young.

“Vamos a entregar una distinción a una persona que ha recibido ya innumerables distinciones, relacionadas con su trayectoria política, a la que no me voy a referir porque es su faceta más conocida”, comenzó diciendo el presidente del Colegio de Abogados para referirse a Young, presente en la ceremonia.

“ Es una suerte de reparación histórica, siempre ejerció su profesión en el foro de Pergamino, y por un tecnicismo, por una cuestión de días, no llegó a pasar su legajo desde San Nicolás a éste Colegio que estaba recién naciendo allá por 1987 y por eso no recibió su medalla por trayectoria, ni aquí ni allá. Pero conozco pocos abogados que la merezcan como él, no sólo por cómo ejerció su profesión, sino por su compromiso con la defensa de los presos políticos en los años difíciles, cuando la mayoría de los abogados miraban para otro lado, él, con valentía y entereza, supo ponerse al frente de numerosos reclamos, presentando hábeas corpus, visitando cárceles y comisarías, conteniendo la aprensión y la ansiedad de tantas familias preocupadas por el destino de sus hijos, de sus hermanos, de sus parejas. Llegando incluso a ser integrante de la Comisión de Presos Políticos entre 1976 y 1982”, refirió Aiello.

“Su forma de ejercer la profesión es un espejo para las nuevas generaciones y un compromiso para quienes nos sentimos moralmente obligados en seguir su camino en al defensa de los derechos humanos. Por todo eso, en el año del Bicentenario de la fundación de la Patria, nada más oportuno que entregar ésta medalla en reconocimiento a su trayectoria como abogado al doctor Jorge Young”, concluyó dando paso a un cerrado aplauso y a palabras emocionadas del profesional que, emocionado por la distinción, la agradeció recordando sus comienzos cuando comenzó a trabajar con el doctor Emilio Aboud en la defensa de los presos políticos.

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