En plena tarde dos hombres jóvenes protagonizaron un tiroteo en Rivadavia al 2500, cuando restaban pocos minutos para que salieran de clases los estudiantes de la escuela situada en el lugar. Uno de los individuos trató de ingresar al establecimiento pero la puerta estaba con llave. La situación generó gran temor en docentes y padres. Demoraron a una persona y luego se comprobó que no tenía relación con el incidente. Después el padre de uno de los protagonistas se acercó a la comisaría para manifestar su intención de colaborar con la investigación.
Transeúntes y comerciantes de la zona donde limitan los barrios Ceferino Namuncurá y Las Flores, fueron testigos ayer del intercambio de disparos y corridas registradas sobre Rivadavia y Araucarias. Eran las 16:50 y los estudiantes de la escuela Ceferino ya habían concluido las clases y estaban por retirarse del establecimiento.
Algunos de los padres de los chicos esperaban sobre la vereda y otros lo hacían en el interior de sus vehículos. En esa zona además funcionan dos paradas de colectivos, en ambos lados de la avenida.
Los estruendos resonaron sobre la calle cuando un individuo perseguía a otro. Una docente del establecimiento confirmó a Diario Patagónico que uno de ellos intentó entrar al colegio, pero la puerta estaba cerrada con llave, sino “no sé que hubiese pasado. Gracias a Dios estamos todos bien”, manifestó.
Luego de varios minutos los alumnos pudieron retirarse con normalidad. Los llamados telefónicos se repitieron enseguida en el Centro de Monitoreo dando cuenta de la grave situación. Incluso, otro llamado indicó que los protagonistas habían ascendido a un colectivo de la línea 3 del transporte público de pasajeros.
Pese a la llegada de la policía de la Seccional Cuarta no se logró dar con los individuos. Los efectivos patrullaron las inmediaciones y revisaron el patio de una vivienda situada sobre una de las escaleras que conecta la parte alta del barrio Las Flores con la avenida Rivadavia.
Finalmente, los protagonistas no pudieron ser localizados ni tampoco se hallaron armas descartadas. Sólo se demoró a un sospechoso que fue identificado, pero no tenía relación con el episodio.
Fuentes policiales señalaron que más tarde se presentó el padre de uno de los individuos en la comisaría para colaborar.
El hombre aseguró que iba a revisar su domicilio y en caso de hallar algún tipo de arma la iba a poner a disposición de la policía.
Al cierre de esta edición se desconocían los motivos del tiroteo, aunque ya estarían identificados los dos autores. Tampoco se registraron heridos.
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