El juez de Instrucción Elvio Garzón le había impuesto severas restricciones de no amenazar, agredir, molestar o balear a sus vecinos de calle Vicente del Castillo. Si embargo las medidas fueron violentadas y lo detuvieron.
La situación compleja que se vive en la zona de Vicente del Castillo al final y las zonas aledañas al barrio Consejo y 1º de Julio, llevó a que los vecinos denunciaran sentir miedo a ser asesinados ante las continuas balaceras que se producían en distintos horarios.
La semana pasada la Policía ejecutó 10 allanamientos, determinando en la oportunidad el secuestro de un par de armas de fuego y la detención para una correcta identificación de 12 personas integrantes de la familia Aguilar.
Los conocidos Monos Aguilar, a criterio de sus propios familiares eran los autores de los hechos de inseguridad, por lo que tras la presencia regular de los grupos especiales de la Policía, el barrio pareció tranquilizarse por algunas horas.
Por la portación de armas y el abuso de las mismas fueron procesados en su momento Mauricio Meza, de 25 años, y Ariel Aguilar, de 24. El primero además fue involucrado en un homicidio, por lo que desde la Justicia se ordenó su derivación al penal.
A la cárcel
Al restante, el juez de Instrucción Elvio Garzón le impuso severas restricciones de no amenazar, agredir, molestar o balear a sus vecinos de calle Vicente del Castillo. Si las medidas eran violentadas, iría a parar a la cárcel.
En la mañana de ayer Lorena Aguilar, hermana de Ariel, denunció en la Justicia que fue víctima de nuevos hechos de violencia, por lo que acusó directamente a su familiar.
Por ello se autorizaron nuevos allanamientos y al recolectar indicios concretos, el juez Garzón le revocó la excarcelación y ordenó que fuera llevado a la Unidad Penal Nº 1 acusado del nuevo incidente, publica Uno.
Se hizo saber que otros imputados podrían correr la misma suerte.
Un grupo de vecinos de barrio Municipal hizo saber a través de una nota que en los últimos días se encuentran “increíblemente más tranquilos”.
El Municipal fue centro de las noticias por las constantes balaceras efectuadas por integrantes de dos grupos en pugna que luchaban por el control de la venta de drogas. Sin embargo “con la detención de cuatro delincuentes y la mayor presencia policial en la zona se puede ahora dormir más tranquilo”.
Los vecinos hicieron saber que la situación sigue siendo tensa, pero “al menos frente a los constantes patrullajes, los hijos y amigos de un conocido delincuente preso por estar vinculado a crímenes y la venta de drogas, no pueden hacer de las suyas”.
Se pidió a la Justicia y a la Policía “no bajar los brazos frente a la inseguridad que estos grupos pretendían manejar”.
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