Suerte dispar. El conductor sufrió heridas de consideración, mientras que su acompañante resultó ileso y contó a EL LIBERAL lo sucedido.
El siniestro tuvo lugar a diez kilómetros de la cabecera del departamento Moreno y fue protagonizado por dos santafesinos, quienes cumplen funciones en una estancia de la zona denominada “La Pradera” y se conducían en una camioneta Toyota Hilux blanca -dominio IKP 870-.
El vehículo quedó destruido y el conductor, Mario Beti, domiciliado en Román, fue quien llevó la peor parte, ya que presentaba politraumatismos y graves heridas, por lo que tuvo que ser derivado al Hospital Regional.
Lo acompañaba Ángel Berchi (48 años), quien salió prácticamente ileso y diálogo con EL LIBERAL sobre el espectacular siniestro.
Sobre el particular, el entrevistado expresó: “No sé que es lo que pudo haber pasado porque veníamos viajando de lo más bien. No sé si se descompuso, pisamos la banquina o se habrá quedado dormido; en sólo un segundo comenzamos a dar varios tumbos, cuatro o cinco deben haber sido. Por milagro estoy vivo. Ahora me preocupa la salud de mi compañero que tenía un profundo corte en el brazo. Gracias a Dios llegó rápido la ambulancia para asistirlo si no hubiera perdido mucha sangre”.
Viaje por trabajo
Además, el pasajero agregó que en la mañana habían salido de Reconquista y tenían como destino la estancia La Pradera, en el departamento Moreno, donde se desempeñan laboralmente.
El paciente fue rápidamente asistido por el Dr. Guardián Campos y un grupo de cirujanos, quienes lograron parar las hemorragias, estabilizarlo y derivarlo al Hospital Regional para que fuera examinado por especialistas, ya que presentaba traumatismo de cráneo y comenzó a desvariar.
En el lugar del accidente trabajo personal del Criminalística del Departamento de Seguridad Ciudadana Nº 12 de Quimilí, quienes realizaron las tareas periciales de rigor y tomaron fotografías del vehículo siniestrado.
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