Tras los hechos de violencia producidos el último domingo en el Hospital Fiorito del partido de Avellaneda, los trabajadores y profesionales de los 77 hospitales y centros de la salud bonaerenses decidieron realizar este miércoles un paro de dos horas, a partir de las 10.
En diálogo con 0223, la doctora Silvia Monuera, aseguró que la violencia en los hospitales públicos y privados “está instalada, en consonancia con lo que ocurre en la sociedad en general”. “Prácticamente todos los días algún administrativo o médico es agredido verbal o físicamente”, advirtió.
Inclusive, señaló que el último hecho de esas características ocurrió este lunes. “Pese a que era feriado y no había tanto movimiento como durante el resto de la semana, un hombre empezó a patear cosas y hasta amenazó al personal administrativo para que atendieran cuanto antes”, relató.
Para la profesional, la situación es “insostenible” y genera que los trabajadores “se vean imposibilitados de prestar el servicio como corresponde” o deban “poner en serios riesgos su propia salud”. “La seguridad no es suficiente y estamos expuestos en forma permanente; por ese motivo ya casi no hay médicos que quieran tomar cargos en los hospitales estatales”, manifestó.
En tanto, en relación a cómo afectará el paro a la atención del nosocomio, Monuera aclaró que no se suspenderán los planes quirúrgicos y tampoco se dejará de recibir a pacientes que ingresen por la guardia, pero pidió a aquellas personas “cuyos casos no revistan de urgencia que se abstengan de acercarse al hospital” durante las dos horas que dure la protesta. “Esto no deja de ser un hospital de alta complejidad y debemos atender a la demanda, pero entendemos que tampoco podemos permitir que los funcionarios miren para otro lado y minimicen estas cosas”, finalizó.
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