Un hombre de 39 años conducía alcoholizado y luego de embestir varios automóviles, atropelló a dos hermanitos que ingresaban a la escuela en Paraná. Uno de ellos murió y el otro salvó su vida de milagro.
Juan Manuel Martínez Surbano de 6 años falleció en el hospital San Roque a causa de las graves lesiones, en tanto su hermano de 11 años padeció quebraduras en sus miembros inferiores.
La pequeña víctima de este trágico accidente es hijo de una enfermera del hospital San Martín de Paraná y su padre es empleado de una empresa de limpieza. Vecinos intentaron agredir al conductor y emprendieron a golpes contra el rodado. “Estaba drogado u alcoholizado. No estaba en sus cabales. Él con una actitud patoteril increpaba a la gente, lo que exacerbó más los ánimos. Decía que no había hecho nada y él salió vivito y coleando”, manifestó uno de los testigos.
Silvio Díaz fue revisado por los médicos de la guardia, recibió el alta y fue trasladado en un móvil policial hacia Tribunales, donde la jueza Marina Barbagelata a cargo de la causa, ordenó la extracción de sangre para ver el grado de alcohol y otras sustancias y el hisopado de las fosas nasales del automovilista.
Al llegar a Tribunales, Díaz fue descendido del patrullero ayudado por varios policías y al intentar subir el cordón cayó a la vereda, dado el estado en que se encontraba, informó El Once. Personas que estaban en el lugar se acercaron y comenzaron a insultarlo, dejando salir la bronca e indignación por la masacre causada que se cobró la víctima de un niño inocente.
Santiago Martínez Zurban, hermano del niño fallecido, se encuentra internado en el Hospital San Roque de Paraná. La concejal Roxana Villagra, prima hermana de la madre de los pequeños, informó que el niño de 11 años “está internado en el sexto piso” con “fractura en la pierna izquierda” por lo que fue enyesado.
Santiago “recuerda que bajó del remis con su hermanito Juan Manuel, que se puso a un costado para cruzar la calle, miró y no vio que venía ningún auto y de golpe vio un auto que iba zigzagueando”, reveló Villagra.
“Me dijo —contó la tía—: vi que el auto se me venía encima pero no pude hacer nada y me desmayé. Me hizo volar y mi hermano no sé, porque vi que tenía sangre pero no me acuerdo más nada”.
El pequeño, según confirmó Villagra ayer por la tarde, desconocía que su hermano falleció en la masacre de tránsito. “No queremos decirle nada porque es muy traumático para todos y la pérdida de Juan Manuel, es muy difícil y estamos pasando por un momento trágico”, explicó.
“Hoy me toca ver a mi prima destrozada, muerta en vida”, lamentó Villagra. A la vez que lamentó haberse enterado que “hubiera un inspector que haya parado el auto en el que venía este hombre, que estaba alcoholizado, y lo haya dejado seguir; que haya cámaras de seguridad de la Policía y que no hayan visto que estuvo toda la madrugada dando vueltas porque estaba festejando su cumpleaños y que en calle La Paz y Ramírez ya había pasado semáforos a toda velocidad, según comentó un remisero”.
En este contexto Villagra dijo que lo sucedido “no fue un accidente sino un homicidio, de una persona que destrozó una familia” y exigió que “la Municipalidad se haga cargo, la escuela se haga cargo, la Policía se haga cargo y el Ministro de Seguridad se haga cargo”.

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