Con goles de Van Persie de penal, Blind y Wijnaldum, goleó al dueño de casa 3-0 en Brasilia y le propinó la segunda derrota consecutiva.
Increíble pero real lo de Brasil. Luego del papelón del 1-7 contra Alemania, arrancó el duelo por el tercer puesto y Thiago Silva hizo un tonto penal que Robin Van Persie cambió por gol. Para colmo, David Luiz rechazó pésimo a los 16 minutos y ese rebote en el corazón del área lo capturó Daley Blind, que estampó rápidamente el 2-0.
Con el pasar de los minutos, apenas las corridas de Oscar en ofensiva parecían dar la cara por un pálido Brasil. Si bien el Scratch tuvo sus chances, jamás las supo concretar y se fue al entretiempo 0-2 y silbado por su propia gente en el Mané Garrincha de Brasilia. La sensación era que podía sufrir otra goleada histórica...
En el arranque del segundo tiempo, el desarrollo fue similar: el dueño de casa intentaba y la visita metía miedo de contraataque. Apenas el empuje de Ramires y las ganas de Willian entusiasmaban a un estadio que no estaba conforme con lo que ofrecía el equipo de Luiz Felipe Scolari. Ni siquiera los cambios de Felipao, con los ingresos de Hulk y Fred, modificaron algo.
Así, se le esfumaron los minutos al Scratch, que sufrió la segunda caída en su casa en su propio Mundial. Para colmo, Wijnaldum estampó el 3-0 sobre la hora. Increíble pero real. Encima, Holanda le ganó por segunda vez seguida en una Copa del Mundo, ya que lo había dejado afuera en Sudáfrica en los cuartos de final. Lo único bueno para el pentacampeón es que esta pesadilla se acabó.
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