Del otro lado del teléfono BlackBerry una catarata de expresiones de risa, emoticones y signos de exclamación reflejan el estado de ánimo de la que escribe.
Un rato después de la confirmación, Villarroya reconocerá eso que soñó desde que empezó su vida de deportista: “Siempre quise jugar un Mundial. Y desde que terminó el Panamericano, mucho más”. Ese torneo se jugó en septiembre del año pasado, en Guadalajara, México, y ahí Las Leoncitas consiguieron la clasificación al Mundial. Pero en marzo hubo otro hecho destacado del que la rosarina fue parte: el Sudamericano de Chile. No fue un torneo Sub 21, pero en la rama femenina Argentina la asumió con un mix de jugadoras de esa categoría más otras grandes. Sin embargo, el poderío del hockey nacional en este continente permitió que Argentina fuera campeón. Las Leoncitas fueron muy superiores a los seleccionados mayores y se llevaron el título. Un aperitivo genial para encarar el sprint hacia Monchengladbach.
En mayo, Las Leoncitas viajaron a Canadá, donde jugaron amistosos ante el Sub 21 y al seleccionado mayor local. De todos salieron airosas y demostrando gran rendimiento. Eso, en cierta forma, terminó de convencer a Capurro que nombró para el Mundial las mismas 18 que viajaron a Vancouver. A pesar de la cercanía en el tiempo, entre ese compromiso y la lista mundialista, más la ratificación del DT dándole muchos minutos en cancha, Sofía, nunca se relajó: “Recién cuando nos dieron la lista y me di cuenta de que faltan pocos días para viajar me sentí en el Mundial. No puedo imaginar cómo será. Es la primera vez que voy a jugar un torneo así y creo que no se puede comparar”.
Para el entorno de Sofía, su nombramiento en la lista era un hecho por la regularidad con la que se mantuvo en los partidos, la titularidad y la participación en todas las concentraciones. Aunque hasta que no lo escuchó de boca del entrenador, no se confió. A tal punto que aún no asimiló la idea: “Todavía no caí. Pero hace cuatro años que vengo entrenando para esto. Lo fui disfrutando cada vez más. Con el tiempo te vas integrando, haciendo amigas y eso me hizo más llevadera mi estadía en el equipo. También es muy importante la fortaleza mental, porque a veces te puede ir mal. El tema es no bajonearse y seguir”.
En Boston 2009, Las Leoncitas fueron segundas debido a que cayeron en la final ante Holanda. A esa medalla de plata se refirió Sofía, en el marco de los objetivos del equipo en Monchegladbach: “Obvio que lo queremos mejorar y salir campeonas, trabajamos para eso, ojalá se dé. No sé si lo que se siente es presión, pero sabemos la camiseta que tenemos puesta y que Argentina siempre tiene que estar en los primeros lugares”, se ilusionó la rosarina.
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