Hacía de la década del '70 que no se presenciaba algo similar. No hubo discusiones fuertes. Pero hubo cuestionamientos cruzados entre el candidato de Cristina, Agustín Rossi, y el candidato de Binner, Antonio Bonfatti. Del Sel, hizo lo suyo. Habló de lo que la gente le pide. Pero no quedó envuelto en polémicas. Una buena experiencia democrática.
Antonio Bonfatti, Agustín Rossi y Miguel Torres del Sel expusieron cara a cara sus ideas sobre los temas más importantes de la agenda santafesina y dieron el marco adecuado para una experiencia democrática que desde hace más de 30 años no se tenía en Santa Fe.
El debate, organizado por el diario La Capital, radio La Ocho, Canal 5 de Rosario y Canal 13 de Santa Fe se pudo seguir en vivo a lo largo de toda la provincia. Si bien no hubo fuertes discusiones entre los candidatos, los principales cruces se dieron entre el representante de la presidente y el del actual gobernador.
Rossi hizo muy bien los deberes y se presentó no sólo con el discurso preparado, sino con una serie de afiches y láminas, para contribuir al show televisivo y mostrar recortes de diarios o gráficos que reforzaron sus argumentos. A pesar de los cuestionamientos constantes, Bonfatti se mostró bastante seguro, repitió una y otra vez el plan de gobierno diseñado por la gestión binnerista y se llevó bien memorizados los números de todo lo que la Nación le viene negando a la Santa Fe.
En el medio, Del Sel hizo lo que mejor sabe hacer: hablar como habla la gente en la calle y repetir todo lo que se pide a lo largo de la provincia. Además, metió sus toques de humor y demostró un manejo escénico al cual parece estar acostumbrado.
En cuanto a los temas, los tres candidatos hablaron sobre educación, seguridad, obra pública, salud, producción y la relación con la Nación. Además de los dos conductores, hubo periodistas (rosarinos y santafesinos) presentes que introdujeron algunas preguntas. A pesar de la pluralidad buscada, no se invitaron a participar a periodistas del resto de la provincia.
LO QUE SE DIJO
En educación se dio el primer cruce. Rossi reclamó la aplicación de la doble escolaridad y puntualizó que en los últimos cuatro años sólo ocho establecimientos se pasaron a esta modalidad. Bonfatti respondió: "dar a la tarde lo mismo que se da a la mañana, es más de los mismo; hay que apostar a la calidad".
En seguridad, Rossi y Bonfatti se trenzaron en la disputa con la Nación por la presencia de Gendarmería en Rosario. Del Sel aprovechó la ocasión: "si llaman a la Gendarmería es porque la inseguridad existe. Lo positivo es que se dan cuenta que la seguridad es cada vez mayor. Hay que volver al trabajo y a la educación".
A la hora de hablar sobre salud pública, Bonfatti fue con uno de los caballos de batalla de la gestión socialista: la disminución de la mortalidad infantil. Rossi fue con la respuesta preparada. "No es casualidad que se baje la mortalidad infantil, ya que viene bajando en todo el país desde 1998. La novedad sería que alguien aumente la mortalidad infantil", expresó.
En obra pública y relación con la Nación, el enfrentamiento se intensificó. El kirchnerista mostró sus números y aseguró que el Gobierno de Binner invirtió menos que los gobiernos anteriores y que se ha subejecutado el presupuesto. Bonfatti, a su turno, enumeró uno a uno los fondos millonarios que la Nación le retacea a Santa Fe y las obras que todavía tiene que cumplir, haciendo hincapié en los planes de viviendas y las obras viales pendientes.
En este punto es donde Del Sel tuvo su único contrapunto de la jornada. Con foto incluida, le reclamó al actual Gobierno que se invierta de manera urgente en cloacas y viviendas para terminar con la pobreza de Santa Fe. Bonfatti le contestó: "me parece bárbaro que Miguel haya descubierto la pobreza en Santa Fe. Porque hace desde la época del noventa que la tenemos".
En el final, cada uno de los candidatos tuvo sus minutos para decir por qué la gente los debería votar. Rossi apeló a sus años de militancia y a la identificación con el proyecto nacional. Bonfatti lo dedicó para hablar del programa del Frente Progresista y de todo lo preparado que están para continuar con el Gobierno. Del Sel, en cambio, lo utilizó para lo que más vende en televisión: el sentimentalismo. "Tengo la suerte que me conozcan -dijo mirando a fijamente a cámara- y les he dado mucha alegrías. Siempre prometí que iba a trabajar con honestidad. Hay tanta riqueza y talento, que se puede lograr de todo. Estoy cansado de promesas y mentiras. Hay un futuro mejor para todos. Voy a dar mi vida en esto".
El cierre del programa también fue para el ex Midachi. Cuando ya todo terminaba, saludó a sus adversarios con una "chau Chino" (a Bonfatti) y un "chau Dadi" (a Rossi). Y dirigiéndose a uno de los conductores rosarinos, de peinado particular, lo despidió diciendo "saludos al peluquero".


Comentá la nota