Histórica mudanza de Humanidades: más de 10 mil alumnos al edificio de la 122

Tras casi 40 años abandona la ‘mole arquitectónica’ de calle 48

A principios del año próximo, cuando comiencen las actividades en las facultades de la Universidad platense, la neurálgica zona de 48 entre 6 y 7 devolverá una postal extraña. Es que para entonces Humanidades ya estará funcionando en el predio del ex BIM III, de modo que las más de 12 mil personas que la casa de estudios moviliza a diario por esa cuadra se habrán trasladado a 122 y 52. Habrá una sensación de vacío. El impacto será muy fuerte. La megamudanza de una de las unidades académicas más pobladas de la UNLP se iniciará mañana, y provocará un cambio sustancial y definitivo en el paisaje cotidiano del microcentro platense en general, y, en particular, en el del polémico gigante arquitectónico que la albergó durante casi cuatro décadas. En su despacho, ubicado en el sexto piso del edificio que pronto quedará casi deshabitado, el decano de la facultad, Aníbal Viguera, el jueves último repasaba algunos números. “Hay 8 mil alumnos activos, a quienes habrá que sumarles los ingresantes, 820 docentes y 190 no docentes”, detalló. El viernes se conoció la cantidad “aproximada” de inscriptos para el ciclo académico 2014: 3.400. En total, 12.410 universitarios que abandonarán el centro para trasladarse al barrio El Dique, en Ensenada. ¿Cómo se organizó la histórica mudanza? “Lo primero que hicimos fue formar una comisión de ocho personas que trabajan desde hace tiempo en la facultad y la conocen muy bien, con el fin de pensar una logística para el traslado, y por cierto que terminó siendo muy elaborada”, apuntó el profesor de Historia. Mobiliario, copiosa documentación, computadoras e impresoras, sillas, pizarrones, microscopios y equipos de audio de los laboratorios, aires acondicionados. “Ese es el grueso de lo que hay que llevar, para lo cual se compraron, en principio, más de mil cajas”, indicó Viguera, para pasar a la ‘mudanza dentro de la mudanza’. “Luego está la biblioteca, pero ese es otro tema”, enfatizó. Y es que la de Humanidades es la biblioteca más grande de la Universidad luego de la de Plaza Rocha. “Cuenta con 100.000 libros y 18.000 revistas”, especificó el decano, para apuntar que su traslado implica un trabajo “sumamente meticuloso”, casi artesanal, para el cual se lanzó una convocatoria de voluntarios (ver aparte). LETRAS, COLORES, CODIGOS Básicamente, la estrategia para embalar el material y lograr que sea depositado en el lugar correcto en el ex BIM III fue el uso de etiquetas. Sucede que Humanidades, que en 48 ocupa desde los subsuelos hasta el piso 8°, en Ensenada funcionará en tres edificios, uno administrativo, otro académico y el restante de investigación. El primero fue identificado con la letra A y el color verde, el segundo con la B sobre un fondo azul, y el tercero con la C, en naranja. “Por ejemplo, las cajas o muebles que tienen la etiqueta verde-A van al edificio administrativo, pero además cuentan con otro código que indica a qué oficina corresponden”, describió el decano. De esa manera, el personal de la empresa de mudanzas que comenzará a trabajar desde mañana a primera hora tendrá una referencia exacta sobre dónde dejar cada cosa. En líneas generales se empezará por el mobiliario, las cajas con documentos, las PC e impresoras de las oficinas. Luego, el material de las aulas. Y finalmente, el del laboratorio de Ciencias Exactas y Naturales -que incluye microscopios y otros elementos delicados-, el de Lenguas Modernas -equipos de audio, auriculares- y las salas de computadoras y el microcine. Viguera ya empieza a hablar de cambios positivos que traerá el traslado. “En el laboratorio de Lenguas Modernas aún se utilizan cassettes, pero allá contaremos con 3 espacios amplios equipados con computadoras nuevas, a las que les instalaremos un software especial para el aprendizaje de idiomas que nos proveerá la Universidad de Quilmes”, remarcó. La mudanza se llevará a cabo entre mañana y el viernes, se retomará el 27, 28 y 29, y luego continuará el 3 de enero. Para entonces, en la facultad esperan que esté todo listo para que pueda comenzar el traslado de la biblioteca. Con “un gran apoyo de la presidencia de la Universidad”, Humanidades desembolsará 1,5 millón de pesos para instalarse en 122 y 52. Aunque Viguera destacó que “la secretaría de Políticas Universitarias nos otorgó un subsidio por el mismo valor que fue fundamental para la compra de computadoras, material de electrónica para instalar la red de datos de internet, sillas, muebles y cortinas nuevas, pues allá todos los espacios son más grandes”, graficó. Y es que “allá”, en El Dique, Humanidades contará con un edificio administrativo de 3 plantas, uno académico -también de 3 plantas- y uno de investigación, de 4. El primero continúa la línea del de Psicología, es decir que se extiende en forma paralela a la calle 51, y alberga un aula magna, oficinas, departamentos docentes y los posgrados. Los otros dos son perpendiculares al anterior. El académico cuenta con las aulas, la sala de profesores, el centro de estudiantes, el buffet y la biblioteca. En tanto que el de investigación tiene aulas y laboratorios. “NADA PARA EXTRAÑAR” “Irse de acá luego de casi 40 años genera un impacto. Pero siempre positivo, porque la verdad es que no habrá nada para extrañar de este edificio”, dijo Aníbal Viguera, quien comenzó a cursar la carrera de Historia en 1978, en los subsuelos. “Es terriblemente incómodo y tiene enormes deficiencias que se sufren día a día. Vamos a un ambiente agradable, con espacio para estudiar, trabajar y encontrarse. Vamos hacia una mejora histórica”, subrayó. Lo cierto es que con Derecho asentada en el ex Jockey Club, Psicología y -en breve- Humanidades funcionando en el ex BIM III, la Universidad tiene pensado seguir utilizando el edificio de nueve pisos que se extiende sobre 48 entre 6 y 7. La idea de las autoridades es que allí se concentren dependencias que hoy se encuentran en distintos puntos de la Ciudad, así como un centro de convenciones y las carreras de posgrado.

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