La Escuela 91 de Valle “C” comenzó sus actividades educativas hace 87 años y su edificio permaneció prácticamente invariable desde entonces. El Gobierno provincial abrió ayer las ofertas para construir las nuevas instalaciones, que con 2.500 m2 prácticamente triplica la superficie actual, para poder responder a la demanda educativa de un barrio que se vuelca cada vez en mayor medida a la institución.
Relató sin embargo que tanto el edificio como el predio pertenecían a YPF, y que fue recién producto de la nacionalización de acciones que pudieron destrabarse los trámites para transferir el dominio al Estado y así poder iniciar las obras.
De hecho, Buzzi indicó que siendo intendente de la ciudad se reunió con la empresa en una cantidad de oportunidades pidiendo además por la escuela en cuestión, aunque “los años de Repsol no nos dieron ni un vaso de agua”, celebrando entonces la celeridad para gestionar y decidir ahora con YPF nacional.
DOS OFERTAS
Fueron dos las empresas oferentes interesadas en la adjudicación de una obra de 2.500 metros cuadrados en las que funcionará tanto el nivel inicial como el primario y contará por primera vez con un SUM. La oferta más baja fue de $33.326.695, presentada por Edisud SA junto a una propuesta alternativa de $32.993.428. Freile SRL resultó, en tanto, el segundo oferente, cotizando los trabajos que demandarán 420 días en $ 33.496.241.
Wanda Jones, directora del establecimiento, indicó la dualidad que implica para la comunidad la obra, dado que por un lado se le tiene mucho cariño al actual y antiquísimo edificio, pero también representa el crecimiento para una escuela cuya demanda va en aumento.
“La comunidad del barrio está eligiendo la escuela y el espacio físico no resulta suficiente. Este además está en condiciones precarias y necesitamos uno nuevo, en el que trabajaremos mejor de lo que lo venimos haciendo y tendremos el espacio que necesitamos para ello”, señaló la docente al agradecer la obra al gobierno provincial.
Para el secretario de Infraestructura, Maximiliano López, implica una satisfacción darle a la 91 un edificio acorde a sus necesidades porque se trata de una respuesta para que puedan incrementar su matrícula con las condiciones edilicias necesarias, mientras que el subsecretario de Educación, Alejandro Ruiz Díaz, subrayó que tanto los niños como los docentes tendrán lo que merecen al poder enseñar en un lugar como corresponde.
El gobernador fue quien tuvo el discurso de cierre del acto en el que se realizó además una proyección para que la comunidad educativa pueda visualizar cómo será la obra terminada y en el reconocimiento a todos los que peticionaron por el nuevo edificio, señalando que Luis Zaffaroni como ministro de Educación había gestionado por él.
“Cuando abrimos los sobres para adjudicar la obra tenemos que reconocer qué es lo que se hizo anteriormente, y también hay que poner en valor a aquellos funcionarios que no están en la tarea, pero que hicieron mucho para poder llegar a un día como hoy” dijo.

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