Historia de vida a través del arte y la práctica deportiva

Historia de vida a través del arte y la práctica deportiva
Visitamos esa comunidad capitalina, en la que sus vecinos trabajan codo a codo por su futuro.

Del barrio surgieron varias promesas del boxeo.

Si hay historias que reflejan parte de la idiosincrasia santiagueña, muchas de esas historias provienen del popular y mítico barrio 8 de Abril, poblado de cantores, bailarines, deportistas, humoristas, “chayueros” (pescadores) y tantas otras personalidades que supieron darle color a uno de los centros habitacionales más populosos de la Capital.

Sus límites son la calle Dalmacio Vélez Sársfield, Juncal, Independencia y 3 de Febrero. Según cuenta la historia, recibe este nombre a pedido de los vecinos en razón de que fue un 8 de abril cuando el entonces Gobernador Eduardo Miguel hizo entrega a los pobladores de las escrituras para convertirlos en propietarios de los lotes que ocupan el barrio que pasó a denominarse como tal, desde el año 1959.

En crecimiento constante

Con sus 53 años de vida, el barrio se fue poblando de familias e instituciones que lo hicieron grande en historia.

Con el tiempo, se radicaron instituciones educativas como ser el jardín provincial Santiaguito, el jardín municipal Nº 15, la escuela Carlos Jensen, escuela Diego de Rojas en turno primario y nocturno, con la escuela de manualidades, escuela Sarmiento, parroquia Santa Rosa de Lima, el Merendero “Cuidemos Nuestros Niños”, el Centro de Salud Dr. Estanislao Ponce, la Biblioteca Popular Eduardo Miguel, el Club Atlético Mitre y tantas otras entidades.

“Este barrio era antes una selva”, graficó Antonio Campos, uno de los vecinos más antiguos del barrio. “Era conocido como el ‘Potrero de los Taboada’. Había muy pocas casas y estaban en mente varios nombres, hasta que se decidió por 8 de Abril, por el día de su fundación”, recordó al Multimedio Nuevo Diario y LV11.

Si bien aún faltan calles por asfaltar, el barrio cuenta con todos los servicios básicos: gas, agua potable, cloaca y demás. Desde el Centro Cultural, Vecinal y Biblioteca Popular Gobernador Eduardo Miguel, su presidente Mariano Castillo, no dudó en resaltar los logros alcanzados en los últimos años.

“Nos sentimos muy satisfechos, principalmente por el trabajo social, cultural y deportivo, que estamos desarrollando a través del centro vecinal”, ubicado sobre calle Balcarce al 500, entre Francisco Viano y Francisca Jacques.

El mantenimiento de su infraestructura le permitió al centro convocar a cientos jóvenes, niños y adultos que hoy encuentran en este espacio un lugar propicio para hacer deporte y disfrutar del buen arte todos los días en forma gratuita.

Boxeo, judo y gimnasia aeróbica

En la sede del centro, está pronto a inaugurarse una escuela de boxeo, la cual estará bajo las directivas del profesor Sergio Rosales y de Verónica Infante, a cargo del boxeo femenino, la mujer que hoy es orgullo del barrio tras ser designada jueza de boxeo. El kick boxing, el judo y la gimnasia aeróbica ganan adeptos entre los jóvenes. “La idea es que aprendan a tener disciplina, tanto en la vida cotidiana como en lo deportivo y que el día de mañana puedan tener un futuro mejor, comentó el profesor Saldaño, a cargo de las clases de kick boxing y full contact.

Con gran expectativa para el presente año, se avanzará en construir un polideportivo sobre calle Balcarce, un obra prometida por el Gobierno provincial y que servirá para dar lugar a distintas disciplinas deportivas.

Un centro vecinal en crecimiento

El centro vecinal, cultural y Biblioteca Popular Gobernador Eduardo Miguel se fundó en 1960 y su primer presidente fue don Miguel Simón, el recordado bandoneonista santiagueño.

En la actualidad, está presidido por Mariano Castillo, vicepresidente Marcelo Caro, secretaria “Nina” Coronel de Díaz y tesorera Yolanda Nogales.

En distintas oportunidades, el centro vecinal recibió un importante espaldarazo tanto del Gobierno de la Provincia como de la Municipalidad de la Capital para distintas obras de refacción en su sede.

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