La historia de un papá joven que tiene grandes desafíos

La historia de un papá joven que tiene grandes desafíos
Manuel Alfonso, el hijo de Emilse Vivas, celebrará hoy el Día del Padre con Francesca, la segunda hija que tiene con Cecilia. A seis meses de la tragedia que se llevó a gran parte de su familia, estos chicos miran hacia adelante.

La familia es un eje en la vida de todos. Se puede hablar de valores, de contención y también de formación. Claro que son los padres parte de esa estructura, aportando autoridad y guía en el camino conjunto.

Hay padres de todas las edades, de todas las características, con diversa influencia sobre sus hijos, pero son todos los que festejan hoy su día.

Este año elegimos para contarles una historia muy especial, donde las pérdidas y recompensas tienen gran relación.

Manuel Alfonso tiene 20 años y con su pareja, desde hace cuatro años, María Cecilia López de 21 estarán hoy, acompañados de su hijita Francesca Isabella, de dos meses. Será una jornada de recuerdos, de reflexión, por todo lo vivido en estos últimos seis meses, pero también un momento para pensar en el futuro.

EL GRAN CAMBIO

Fue el 30 de diciembre, en el atardecer que la familia Alfonso salía de vacaciones, rumbo a Mar de Ajó. José Luis Alfonso, de 53 años, Emilse Vivas, de 49, la hija menor de ambos, Jazmín, de 12 y Alma, la nieta del matrimonio que ese día cumplía un año, fallecieron en el accidente que los sorprendió a la altura de Susana sobre la Ruta 34. Manuel y Cecilia fueron los únicos sobrevivientes. El sin recordar nada de lo sucedido; y ella con plena conciencia del choque que se llevó la vida de su segunda familia y de su propia hija. Fue un colectivo, de una empresa de turismo sin seguro, Acevedo Tours, que tenía como destino Bolivia por un tour de compras, el que intentó pasar un camión y en esa maniobra impactó sobre el auto de esta familia.

En el Hospital Jaime Ferré, Manuel, que se recuperaba de la fractura de pelvis, del brazo izquierdo, traumatismo de tórax por la tracción del cinturón de seguridad y múltiples cortes, se enteró de la triste noticia, de la pérdida de su familia, incluso de su hija, mientras Cecilia permanecía en terapia intensiva. Embarazada casi de cuatro meses, se sometió a una operación en la que tuvieron que extraer parte del hígado, a lo que se sumaría después una complicación en la columna, que la mantuvo internada durante un mes, por la quebradura de una de las vértebras, pero estando al tanto de casi toda la situación desde el momento mismo del accidente.

Con hermanos mayores de 28, 25 y 24 años, que decidieron trasladar a su mamá, conductora radial reconocida de la ciudad, a la ciudad de Santa Fe, como alternativa para intentar mejorarla, una semana después del accidente y con múltiples operaciones para mejorar el segmento intestinal, no resistió, falleciendo a los pocos días.

Manuel, evalúa que fue mejor no haber estado en el velatorio de su papá, de su hermana y de su hija, porque al pasar por la situación de despedir a su mamá días después, las emociones lo afectaron mucho. “Yo perdí a toda mi familia, porque no vivía con mis hermanos mayores, pero sí con mi papá, mi mamá, mi hermana más chica y con Alma. Pasamos de llegar a casa y estar con toda la familia, a lo que nos pasa hoy que no hay nadie”, es por eso que esta pareja, si bien están acompañados, quieren mudarse una vez que puedan normalizar los ritmos laborales y reordenar la vida cotidiana.

Cecilia hizo reposo varios meses y siguió gestando a Francesca, que nació a los siete meses, porque por un dolor intenso en la zona del tórax derivó en el traslado a la ciudad de Santa Fe, siendo una neumonía lo que la volvió a poner en riesgo. Por cesárea, el 12 de abril nació una nena preciosa con 1,260 kg. debiendo permanecer en la incubadora por unas semanas, que recién pudo conocer al mes en el Hospital Iturraspe, luego de atravesar una operación pulmonar, con constantes descompensaciones.

MIRAR HACIA ADELANTE

La semana anterior y después de más de un mes de espera por un turno, Cecilia fue operada en el Hospital Cullen, donde le limaron una de las vértebras y le pusieron dos barras para contener la columna, con ocho clavos de ajuste, con 25 puntos. Hoy camina lento, empieza a recuperar la fuerza en todo el cuerpo, habiendo perdido más de diez kilos durante cinco meses en reposo, aguardando por las sesiones de rehabilitación que le permitan pronto levantar sola a la nena.

De dos meses, Francesca duplicó su peso y va a crecer en una familia que tiene ganas de superar todo lo sucedido.

Sin avances en la demanda judicial, Manuel este martes se operará el brazo izquierdo, que quedó mal soldado después de la quebradura. Sin obra social, porque usaba la de su mamá, enfrenta una intervención que cuesta 14 mil pesos, para lo que una venta de pollos y otros esfuerzos y aportes ya lo ayudaron a juntar unos diez mil pesos.

Estos chicos necesitan contención, ayuda para atender a Francesca, más de lo que reciben de la familia, de los amigos, de la empresa tercerizada en la que trabajaba Manuel haciendo mantenimiento en Mahle; y del estudio contable en el que Cecilia se desempeñaba; y a donde ambos esperan volver.

Aprendiendo a vivir solos, Manuel se tiene que hacer cargo de la nena, mucho más de lo que hacía con Alma, porque Cecilia por el momento no puede afrontar cuestiones mínimas de la maternidad, como levantarse rápido a la noche para alimentar o cambiar al bebé, e incluso movilizarla durante todo el día por sus propios medios.

“Mis hermanos me lo dicen siempre, yo tengo 20 años y ya me había sorprendido el hecho de tener una hija; y ahora con ella ya tengo más práctica para cambiarle los pañales, incluso dentro de la incubadora, armarle la mamadera”, cuenta mientras remarca los buenos signos de progreso de Francesca, en cuanto al peso y su desarrollo, absolutamente normal.

Jóvenes y con ganas de superar todo lo vivido, Cecilia y Manuel tendrán hoy un día especial, plagado de recuerdos y también con objetivos a cumplir, que en este tiempo se fue complementando con la ayuda, incluso material que muchas personas desconocidas les alcanzaron, para poder retomar todo lo habitual de la vida, aunque pesen siempre las pérdidas familiares. Francesca llegó para devolverles la sonrisa y con el ángel de Alma, transitarán hoy una jornada muy especial.

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