Los hinchas que buscan resucitar un club pocitano

Los hinchas que buscan resucitar un club pocitano

Unas 15 personas están arreglando el Club Aberastain. Ya levantaron algunas paredes.

Está en corazón de Pocito y es uno de los emblemas deportivos del departamento. A pesar de tener sólo 40 años, las instalaciones están muy deterioradas. A tal punto que varias paredes quedaron en el suelo. Por eso, un grupo de 15 hinchas formó una comisión que está a cargo de todas las remodelaciones. Ellos trabajan en el club cortando el pasto y hasta van a construir los nuevos camarines para los jugadores de fútbol. Buscan que los vecinos de Pocito colaboren.

Tienen entre 25 y 38 años y sus mejores recuerdos están en el Aberastain. Es que casi todos crecieron jugando en el club de sus amores, y es ese mismo sentimiento el que los llevó a trabajar, sin cobrar ni un peso, para verlo mejor. Por eso, conformaron este grupo que desde hace unos meses es el que hasta sirve las tazas de yerbeado a los chicos de las inferiores. 

Cada fin de semana llegaban a Aberastain a ver un partido de fútbol y se encontraban con algo roto. Por eso decidieron tomar las riendas y se pusieron el club al hombro. 

’Había mucha gente que pedía materiales para la construcción en nombre del club y nunca hizo nada. Por eso nos está costando conseguir apoyo’, dijo Martín Vega. Aseguró que ahora tienen una nota los respalda para pedir colaboración. Es que necesitan ladrillos, arena, pintura y otros materiales para dejar en buenas condiciones al club. Incluso ya empezaron a turnarse para trabajar los sábados y comenzaron a cambiarle la cara la institución. Ya levantaron algunas paredes que eran de adobe. 

A esto se suma que están arreglando el camarín de los locales, porque el techo de caña y palos está deformado y corre riesgo de caerse. Además, ya cortaron el pasto y los arbustos que crecieron al costado de la cancha de fútbol y entre medio de los hierros retorcidos y oxidados de las viejas tribunas. También pintaron unos enormes paredones que serán usados para colocar publicidades que ellos mismos van a cobrar para comprar nuevos materiales. Así, buscan que las instalaciones del naranja pocitano vuelvan ser tener la belleza de 1974, año en que fue fundado.

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