Mauricio Pellegrino sabe que el hecho de no conseguir victorias genera malestar, pero está convencido del trabajo y la manera de jugar que tiene Estudiantes.
“Hay que separar la manera de jugar del resultado de los otros días (por el clásico). Si la gente no estaba conforme con el resultado es una cosa. Al hincha no puedo hablarle de argumentos, quiere ganar y que entre la pelota. Al final no analiza la manera de jugar. Después, se buscan argumentos que sostengan ese resultado. Tu virtud es tu defecto. Tratamos de hacer cosas sencillas para adaptarnos a los jugadores. Hablo mucho con ellos y trato de encontrar la manera para que se sientan cómodos. A veces sale bien y otras hay que mejorar. Tampoco sé qué Estudiantes se usa de referencia. Si se usa de referencia al equipo de Sabella, es obvio que estamos lejos. Si se toma al que yo agarré, donde se fueron 13 jugadores, los líderes del equipo, el goleador, donde llegaron nuevos y se sumaron juveniles, cuál es el grado da valor para esa referencia”, explicó enfático el entrenador albirrojo.
Y agregó: “Todos los días tratamos de mejorar en relación al último examen. Una de las cuestiones a corregir es que no tenemos que jugar con la ansiedad de la gente. Y cuando el equipo estuvo bien, el partido casi siempre se interrumpió por diferentes circunstancias, desde los papelitos hasta la expulsión de Damonte. Además, se han ido referentes que levaban el peso del equipo como Angeleri, Benítez o Braña. Ellos fueron reemplazados por chicos nuevos y juveniles. Eso no es una excusa, es una realidad. Estoy contento en líneas generales por cómo jugaron porque la actitud siempre fue de ir al frente”.
El hecho de lateralizar demasiado y carecer de profundidad, por momentos, fue otro tema de consulta al entrenador. “Este es un equipo que compite muy bien siempre. Es verdad que algunas jugadas las tendríamos que finalizar antes. Insisto que no ha habido muchos equipos que fueron superiores a Estudiantes. La diferencia es mínima. Crear situaciones, convertirlas y ser efectivos es lo más difícil que hay. En eso estamos trabajando y sabemos que hay que mejorar. No hacemos oídos sordos a esos comentarios”, reconoció.
Por último se refirió a Vélez, rival de mañana en cancha de Quilmes: “Es un partido importante para nosotros porque jugamos ante un equipo que tiene mucho bagaje y sapiencia en partidos de alto nivel. Ojalá podamos hacer un partido redondo para sacarlo adelante”.

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