El himno de Gioja "casi" más ridículo que la estatua de Gildo Insfrán. La diferencia: Gioja pidió disculpas e investiga a sus funcionarios

El himno de Gioja "casi" más ridículo que la estatua de Gildo Insfrán. La diferencia: Gioja pidió disculpas e investiga a sus funcionarios
A mediados de julio del año pasado en la fiesta del Pomelo hacia su rutilante aparición la fulgurante escultura en tamaño real, con la que -entre el intendente de Palo Santo Raúl Dzakic y el Jefe de Gabinete Antonio Ferreira- intentaron perpetuar la memoria del eterno gobernador Gildo Insfrán, ...
la burda intención y la malograda imagen "como mangueando plata" pusieron en ridículo al gobernador y este ordenó que la hicieran desaparecer inmediatamente.

La ridícula estatua casi emparda en ridiculez con la consagración Papal que hiciera de la figura del gobernador el diputado Armando Felipe Cabrera, que en plena legislatura provincial -en embriagadas y Lanatizadas afirmaciones- llegó a advertir "no se metan con Gildo Insfrán porque para nosotros, Gildo es el Papa, porque Gildo es Santo y si ustedes se meten con el Papa nosotros los curitas vamos a salir todos a defenderlo y van a ver lo que va a pasar".

Lo cierto es que tanto la estatua como la consagración papal de Gildo Insfrán, fueron mucho más ridículas que el himno a Gioja, que desataron tanto alboroto, avergonzaron al gobernador y lo hicieron iniciar una investigación en busca de funcionarios implicados en el tema.

El gobernador sanjuanino José Luis Gioja quiere encontrar culpables por la polémica que lo tuvo como protagonista a raíz de la difusión de un himno en su honor, que se convirtió en el hit tempranero del verano 2013.

A través de un comunicado oficial, su gestión notificó que se iniciaron investigaciones para "conocer si algún área del gobierno colaboró, sin el consentimiento del Gobernador José Luis Gioja, de cualquier manera en la realización de ese video".

Tras casi 10 años en la música, "La oveja negra y los Garcías" se encontró con el éxito de la forma más inesperada con su himno endulzando al gobernador K de San Juan, José Luis Gioja, pero no pueden disfrutar, porque el mandatario pidió que lo dieran de baja de la web porque lo avengonzaba.

Gildo Insfrán por su parte, fiel a su estilo autoritario, nunca dio explicaciones, nunca pidió disculpas, ni a la iglesia ni a sus fieles, y tampoco recriminó a los alcahuetes que lo pusieron en ridículo y lo convirtieron en el hazmerreír de propios y extraños y a la estatua la hizo desaparecer -simplemente- porque no lo favorecía estéticamente.

Las diferencias de comportamientos entre el señor feudal y la mayoría de los gobernadores incluyendo a Milton Capitanich, son abismales e irrencociliables con el sistema democrático.

Como en una dictadura, todos los honores y homenajes en la provincia son para Gildo Insfrán y su despotica gestión que eternamente se negó a rendirle el más mínimo merecido homenaje al ex presidente Raúl Alfonsín o al ex Gobernador Alberto Domingo Montoya quién fue el primer gobernador de la provincia que nació en Formosa, a ambos se les niega la posibilidad de imponer los nombres de estos gobernantes Radicales en una calle, una plaza o un mero paseo.

LAS ESTATUAS Y SANTIFICACIONES HAY QUE MERECERLAS

En pleno siglo veintiuno, y conocedores de lo que la historia depara a muchas estatuas de dictadores, no podemos dejar de juzgar como desafortunada la decisión de mandar a tallar una estatua a un gobernante que todavía muchas cuentas pendientes que rendir y que bien merecida la tendrá, cuando pueda al menos descabezar la corrupción de su gestión, aniquilar la pobreza, la desnutrición, la mortalidad materna-infantil, dotar de transparencia y equidad el proceso electoral, respetar la división de los poderes del estado, dotar de transparencia y control republicano al manejo de los fondos públicos.

Y, sobre todo demostrar grandeza, tolerancia y generosidad al rendirle el justo homenaje que las historia formoseña les debe a don Raúl Alfonsín y a Don Alberto D. Montoya. Hasta tanto simplemente será un vulgar dictadorzuelo manejado por Ferreira y la Manzur, al cual la historia juzgará por corrupto, déspota y asesino. Dios, la Patria, la Constitución y las memorias de su hijo y de Covonne se lo demandarán.

Comentá la nota