Si bien mantiene las críticas al proyecto de Nación, teme por presiones y represalias.
Debido a su ya clara postura en contra de la Ley de Hidrocarburos impulsada por el Gobierno Nacional, el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, aseguró ayer que cree posible que existan represalias. Y dicho fantasma lo atormenta.
En el marco de su campaña por las internas del MPN, Sapag expresó: "Nos van a venir a tironear".
La molestia del mandatario ya es de varios días y radica en que Neuquén quedó afuera de la renegociación de la deuda junto a la mayoría de las provincias de la Ofephi, lo que consideraron como una especie de "castigo", por pensar diferente.
"No hay que dramatizar", dijo Sapag al respecto. Pero ya se considera en su círculo que los "castigos" pueden venir en el tema financiero. La delicada situación de las arcas necesitan necesitan del auxilio de Nación. Esto atormenta a Sapag, que sigue firme en su defensa y trata de que elfantasma de los futuros castigos no lo hagan claudicar.
Para dar argumento a su oposición, puso un ejemplo para ilustrar por qué Neuquén no apoya la iniciativa que se promueve desde Nación.
"Busquemos la mejor zona de la provincia de Buenos Aires, donde la hectárea valga 15, 20 mil dólares. Bueno, esa hectárea en nuestra Provincia vale más que cualquier campo de la provincia de Buenos Aires. Entonces, si vale más, mi pregunta es por qué los neuquinos tenemos que aceptar que esa hectárea vaya a valor cero a las empresas concesionarias, porque eso es lo que se nos dice en el borrador de la ley de hidrocarburos: ustedes confórmese con la inversión y la regalía y punto", expresó el gobernador.
Detalló que en "Estados Unidos o Canadá le van a cobrar mucho por ingresar a explotar esa zona".
Y lanzó: "La colonia fue en 1492 y se llevaron todo. Nos entregaron espejitos de colores a cambio de oro y plata. Pero eso se terminó. Y esa es la verdadera discusión".
Para terminar, Sapag se refirió a la riqueza de los recursos provinciales y expresó: "Los recursos nos van a generar muchos problemas, pero los neuquinos somos porfiados, plebeyos, rezongones y rebeldes".
Y vaticinó sobre el tema de su posición intransigente con la Ley de Hidrocarburos: "No le vamos a sacar el cuerpo ni vamos a dejar de jinetear este potro, pero es bueno saber que vamos a tener problemas".
Queda claro entonces, que pese a que el fantasma de las represalias lo acecha, Sapag sigue inclaudicable en esta especie de cruzada que lleva adelante.

Comentá la nota