Dos hermanos disputan el liderazgo laborista británico

Los “Miliband Brothers” protagonizan la última “soap opera” británica. Si gana David o Ed hoy en la elección interna en el partido laborista para reemplazar a Gordon Brown como líder, uno de los dos será el próximo primer ministro de Gran Bretaña. Los dos hermanos son ex secretarios de Estado y los diferencia una lealtad fundamental: David es un “blairista” y Ed no disimula su Brownismo.
Encarnan así, uno y otro, a las figuras recicladas de Tony Blair y Brown, que sumergieron al Nuevo Laborismo en una feroz lucha interna que los llevó a la derrota electoral en mayo pasado. Ambos prometen una nueva era, lejos de los ‘90.

Alguno de los otros tres candidatos que participan en la elección saldrá tercero cuando se conozcan los resultados hoy desde Manchester, donde se va a iniciar la conferencia partidaria. Ed Balls, ex periodista y mano derecha de Brown, Andy Burnham, el candidato anti elite, y Diana Abbot, hija de inmigrantes jamaiquinos, veterana militante antiguerra, son los que le disputan el poder.

El ganador tendrá dos días para preparar su discurso de presentación oficial como el nuevo líder, que devolverá el poder al laborismo si la coalición conservadora liberal demócrata en el gobierno fracasa por los duros recortes presupuestarios, que comenzarán a aplicar desde el próximo octubre.

Miliband D y Miliband E encabezan las posibilidades, con su madre polaca Marion, que mira la disputa filosóficamente y dispuesta a que no se convierta la batalla política en una pelea de familia. Ralph, su padre y uno de los más respetados académicos marxistas, ha muerto pero ha dejado en sus herederos a dos políticos pujantes y competitivos. David es el favorito pero a las encuestas las está liderando Ed, más humano y con mayor capacidad de comunicación, pero que cuenta con la simpatía de los sindicatos, vitales a la hora de votar en la interna.

Con la conferencia laborista en Manchester rodeada por una muralla de cemento ante una significativa amenaza terrorista, hoy se conocerán los resultados, son muy difíciles de predecir y hasta ayer iban cabeza a cabeza. El mecanismo es complicado. El colegio electoral comprende miembros del partido, diputados británicos, diputados europeos, miembros de los sindicatos, que votan individualmente pero no en bloque. Los votantes pueden rankear candidatos. Entonces las segundas preferencias cuentan si nadie gana la mayoría en la primera vuelta.

Con este sistema, Ed Miliband (43) espera que su hermano David lidere el primer tour paro ganarle en la segunda, con las opciones que hagan Ed Balls, Andy Burnham y Dianna Abbot, los otros candidatos.

A David (45) la asociación al blairismo se convierte en un problema cuando quiere ser “un candidato de la unidad” partidaria.”Yo aprendo del pasado pero no vivo en el pasado. Tony Blair era la persona indicada para su tiempo. El era tan 90”, se defiende.

Ed espera el resultado de la elección, cuyos votos comenzaron a contarse el sábado. ”Gordon perdió la elección y yo era la persona más asociada a su liderazgo. En los primeros meses (de los cinco de campaña) todos estaban diciendo que era tiempo de movernos hacia el futuro”, dijo Ed.

Gane quien gane, el partido tiene serios problemas y divisiones internas. Los sindicatos han apoyado un plan de desobediencia civil contra los recortes en el gobierno conservador liberal, al que muchos simpatizantes laboristas adhieren.

En menos de dos semanas el nuevo líder partidario deberá nominar un chancellor de las finanzas en las sombras, que enfrente al chancellor conservador en el gobierno, George Osborne, cuando anuncie el próximo 21 de octubre sus brutales recortes. El Miliband elegido no tiene demasiado tiempo para definir cual será su respuesta, que definirá el futuro del Laborismo,

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