Los servicios de emergencias de los hospitales Antenor Álvarez y Regional Dr. Ramón Carrillo tienen en común el panorama que se vive cada fin de semana a raíz de la gran cantidad de personas heridas en peleas y en accidentes de tránsito que deben ser atendidas, lo cual satura la capacidad operativa de los mismos.
El Dr. Clemente González, que tiene a su cargo la guardia de los domingos en el centro de salud bandeño, asegura que hasta las nueve o diez de la mañana llega la mayoría de los pacientes por situaciones generadas en la zona de los boliches y otros locales bailables, aunque también muchos llegan durante la madrugada.
Casi siempre se trata de adolescentes o jóvenes cuyas edades no superan los 35 años, los que son protagonistas de derrapes en motocicletas o violentos choques con otros vehículos u otros obstáculos que son embestidos por efectos del alcohol.
También los heridos en peleas son muy frecuentes. En menor proporción que los lesionados en siniestros viales, los pacientes por riñas suelen ingresar con heridas punzocortantes, golpes y fracturas provocadas por armas blancas, palos, cadenas u otros objetos, casi siempre en medio de peleas callejeras.
Regional
La situación en el hospital capitalino es idéntica, aunque la actividad se incrementa a raíz de que se debe atender también a personas que son derivadas desde hospitales del interior de la provincia, e incluso desde la ciudad de La Banda.
“El cuello de botella suele darse entre las seis y las nueve de la mañana, aunque se presentan casos a lo largo de toda la mañana del domingo. Nosotros tenemos además los pacientes que llegan por otro tipo de urgencias desde el interior, y eso hace que se sature el servicio”, reveló una de las enfermeras del centro asistencial.l
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