El delantero francés no se mostró arrepentido por la jugada que derivó en el gol ante Irlanda, que le dio la clasificación a su país. "Yo no soy el árbitro", sentenció. Y agregó: "La dificultad hace que disfrute más todo".
"Cuando me llega la pelota, yo estoy rodeado por dos irlandeses. La pelota rebota, me da en la mano, el árbitro no sanciona nada y yo sigo jugando. Pero sí, seguro que fue mano", afirmó Henry luego del partido que terminó igualado 1 a 1 en tiempo suplementario por el gol ilegítimo de Gallas.
"Yo no soy el árbitro", remarcó Henry ante una nueva consulta periodística. Y acerca de si todo lo que se generó disminuye su alegría por la clasificación, lo negó rotundamente. "Para nada se altera mi felicidad. Estamos clasificados. Y el hecho de que haya sido difícil hace que lo valoremos todavía más".
La jugada de Henry motivó un debate ético tanto en el mundillo futbolero que incluyó también a su país. En Irlanda, además del pedido oficial para que el partido se vuelva a jugar, el ex futbolista Tony Cascarino no dudó en calificar a Henry como "un tramposo y un farsante".
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