"Hemos retrocedido mucho"

El doctor Mario Kanashiro, subsecretario de Medicina Complementaria y precandidato a concejal por la Lista 2, dijo que quiere llevar al HCD sus "30 años de militancia social"

El doctor  Mario Kanashiro, Subsecretario de Medicina Complementaria del Municipio y candidato a concejal por la lista 2 de Unidad Ciudadana en Florencio Varela se refirió en declaraciones radiales al escenario actual de la Argentina.

  Con 30 años de militancia social a través de la asistencia médica en los Centros de Salud, aseguró que son sus deseos "poner a disposición de la ciudadanía y la voluntad popular la oportunidad de aplicar la experiencia en estos años para el bien común". "Mi corazón y mi espíritu en cuanto a mis ideas políticas apuntan a que lo que hice en salud pueda hacerlo también en la función legislativa", detalló.

  En tanto, se refirió a la realidad que ve todos los días al caminar las calles de Florencio Varela. "Yo lamentablemente veo con tristeza que en estos 18 meses hemos retrocedido mucho y muy rápido. Yo que no he dejado de caminar las calles y recorrer los barrios en estos años, lo veo muy crudamente. Fue un cachetazo. Me doy cuenta cuando los vecinos me relatan necesidades y reconocen que esas mismas necesidades hace dos años no las tenían. Yo invito a cualquiera que políticamente piense diferente a mí a que hable con el vecino y que haga un análisis sencillo comparando 2015 con 2017 desde su experiencia personal", contó.

Sobre el final parafraseó a Perón al asegurar que "la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación deben ser las banderas de nuestra doctrina. Esa es la única bandera que yo tomo".

-¿Cómo imagina su trabajo desde una banca en el Concejo Deliberante?

-Tengo en carpeta un montón de ideas, sugerencias de vecinos, empresarios, comerciantes, que quieren un Varela mejor, un Varela que pueda a pesar de las circunstancias socio económicas y políticas nacionales o provinciales, recrear día a día la esperanza de un Varela mejor. Primero, abocándonos a las áreas más vulnerables; y teniendo siempre presente que la salud, la seguridad y la educación siempre deben ser prioritarias en las políticas de estado.

-Legisladores del PRO evaluaron eliminar la obligatoriedad del calendario nacional de vacunación. ¿Qué opinión le merece?  

-Si realmente avanzan con esa descabellada propuesta, los profesionales deberemos dejar claramente expresado nuestro repudio. No es entendible que en el Siglo XXI estemos analizando esta estrategia, luego de probar los beneficios de la prevención de las enfermedades infectocontagiosas con éstas medidas y los nefastos resultados de su discontinuidad, generando la reaparición de enfermedades invalidantes o mortales. Con una adecuada vacuna como la DPT por ejemplo, se previene la ocurrencia de enfermedades mortales como la difteria, la Tos Convulsa y otra temible para los médicos como es el tétanos, enfermedad ésta última de muy fácil propagación en todos los ambientes. Ahora bien, no creo que haya médicos que no indiquen inmunizar los niños, por lo que me permito pensar si no es una forma insidiosa de evitar "administrativamente" la inversión que el Estado debe efectuar en la adquisición de vacunas, como recomienda claramente la OMS. Es importante recordar que la incorporación de los inmunizantes en la última década es notable, siendo una de las medidas sociales de mayor impacto en la Salud Pública, igualitaria y masiva. Sería bueno no retroceder en eso.

-¿Cómo ve la situación en relación a las políticas de salud y los recursos destinados a esta área?

-Sin tener a mano las asignaciones presupuestarias nacionales y provinciales aprobadas por los respectivos espacios legislativos, yo les puedo contar los hechos concretos que viven, o sufren nuestros vecinos. Por ejemplo, la UPA 11, inaugurada con el gobernador Scioli con nuestro Intendente Pereyra, en Diciembre de 2015 contaba con 19 profesionales en la nómina, y aún así nosotros considerábamos que necesitábamos algunos más ya que nos quedaban guardias descubiertas... Pero hoy en 2017 solo cuenta con 2 profesionales destinados a la asistencia de las urgencias. Más aún: en mis 30 años de trabajo en la Salud local, no recuerdo haber visto que lleguen las dosis de vacunas y no se acompañen de las jeringas y agujas requeridas, insumos descartables que debe afrontar el Municipio, derivando fondos que debieran destinarse a otros menesteres, igualmente importantes pero no prioritarios como el cuidado de la salud comunitaria.

No quiero seguir incrementando las malas noticias, pero es necesario expresar la solidaridad que emana de mí para con mis compañeros de la Salud, ya que conociendo el terreno y a todos ellos, se que la mayoría está poniendo todo de sí para paliar ésta situación. Esperemos que desde un nuevo esquema en los poderes legislativos, podamos impulsar un nuevo ciclo de reconstrucción de la Salud Pública, exigiendo a la Nación y a la Provincia que asuma la responsabilidad de las inversiones pertinentes, como ser avanzar con la propuesta de expropiación de un predio de terreno y la construcción allí de un hospital de 200 o 300 camas, planteada por nosotros en 2014-2015 como proyecto de Hospital Universitario enfocado en pediatría y tercera edad.

 

En números

 

Programa Remediar: "en 2015 teníamos 182.738 tratamientos. Ente año, llegaron 45.000 tratamientos menos".

  Programa Qunita: "en 2015 se hicieron 900 entregas. Ahora, ninguna. No existe más. Desde el espacio se está peleando judicialmente para que vuelva el plan".

  Unidad de Pronta Atención: "al momento de su inauguración había 19 médicos. Ahora sólo 2. Había 24 enfermeros, ahora 15. Las consultas por mes eran promedio 6 mil. Hoy no llegan a 2 mil".

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