La aeronave está colaborando en la búsqueda de la santiagueña Carolina Sal, desaparecida en El Rodeo tras el alud.
El helicóptero llegó a la provincia para tomar parte de las tareas de rescate que no han tenido pausa desde el día de la tragedia, y proviene de la provincia de Santiago del Estero.
Contando con el apoyo aéreo, las tareas de rastrillaje continuaron durante toda la jornada de ayer, a pesar de las adversas condiciones climáticas, ya que en la zona de la búsqueda se registraron sensaciones térmicas mayores a los 40 grados, según reportaron allegados a la misma.
Norberto Bazán, el director del SAME, organismo que también toma parte activa de estas tareas, apuntó en diálogo con El Esquiú.com, que por orden de la gobernadora Lucía Corpacci las tareas se extenderán hasta que haya resultados positivos; por lo que no se prevé una fecha de cese de las mismas.
Al mismo tiempo, el funcionario indicó que es altamente significativa la colaboración que brindan los lugareños de la zona, ya que muchos de ellos prestan ayuda desinteresadamente en la búsqueda de la joven.
Sin rastros
La familia de Carolina, la santiagueña de 23 años que habitualmente pasaba sus veranos en la villa rodeína, se encuentra en la provincia y participa activamente de la búsqueda de la joven, para lo que han solicitado asistencia a baqueanos de la zona, quienes también colaboran con el rastrillaje que se está realizando.
“Estamos hablando de kilómetros y kilómetros de tierra, piedra, montaña y río”, destacó Bazán, para dar una dimensión de la intensidad de la búsqueda.
El jueves pasado, un grupo de canes que había viajado desde la provincia de Córdoba se retiró, tras realizar todas las marcaciones que aún están siguiendo los rescatistas, que con la ayuda de maquinaria especializada continúan realizando excavaciones en los puntos señalados.
“A lo largo de todo el río se encontraron prendas de vestir y elementos pertenecientes a personas, pero no se puede comprobar si alguno de ellos perteneció a la joven”, manifestó Bazán, quien recalcó el importante esfuerzo físico que están realizando los rescatistas que forman parte de los grupos que rastrean la zona, que han trabajado sin descanso y en zonas sumamente escabrosas.
Bazán explicó que “en tragedias de otras magnitudes, en las que se cae un edificio o en un terremoto, por ejemplo, las tareas no son tan exhaustivas como en este caso porque aquí estamos hablando de extensiones de territorio”.
A su vez, el médico indicó que el rastrillaje también se realiza en el dique Las Pirquitas, con la participación de buzos que ayer estuvieron explorando el espejo de agua durante toda la jornada en búsqueda de la joven estudiante santiagueña.
Por agua
La búsqueda continúa también en el dique Las Pirquitas, donde un grupo de buzos explora la zona buscando algún rastro de la joven santiagueña.

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