Hasta seis kilómetros de cola por el semáforo de Candelaria

Hasta seis kilómetros de cola por el semáforo de Candelaria

La construcción de la autovía transformó en un embudo la ruta 12. La luz verde permite pasar apenas cinco vehículos

Colas de hasta seis kilómetros, una espera que parece no tener fin y una gran preocupación se genera cada atardecer, principalmente los domingos, para quienes circulan sobre la ruta nacional 12 y tienen que cruzar a la altura de esta localidad.

Sucede que en medio de la zona de obras por la construcción de la autovía y el nuevo acceso, el semáforo allí instalado no regula correctamente el tráfico vehicular.

La arteria resulta muy estrecha y sólo entrega un carril de circulación. Sumado a este, la luz verde del semáforo es de escasa duración y permite que pasen apenas cuatro o cinco vehículos antes de volver al rojo. La ruta atraviesa Candelaria y los lugareños también deben trasladarse a un lado y el otro.

La situación lleva así varias semanas y empeora a raíz de los visitantes de otras provincias y de los misioneros que hacen turismo interno, cuyos autos recargan aún más la vía.

Las quejas, los bocinazos y la tensión empiezan a sentirse alrededor de las 18 y, con el correr de los minutos, se suman más. Los vehículos se recalientan, se incrementa el consumo de combustible, el aire acondicionado (para quienes lo tienen) no da abasto y niños y personas mayores sufren más ante este particular.

La muy larga cola llega en ocasiones al cruce con la ruta provincial 207 (que comunica con Cerro Corá), una extensión de unos seis kilómetros que definitivamente se sale de la lógica.

Entre enojados y resignados, los conductores misioneros soportan la irregular situación, mientras que los turistas foráneos exhiben diferentes reacciones.

“Estamos paseando, somos de Jujuy, nos llevamos una mala impresión”, dijeron los integrantes de la familia Alberti-Martínez.

“Esto es de terror, no se puede cruzar ningún día a la tardecita. Deberían hacer un desvío por afuera de la obra y es muy peligroso, algunos se cruzan de lado a lado sin mirar”, cuestionó Claudio Andrade, de Santa Rita.

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