Fueron las palabras del padre Marcelo Szychowski, quien aseguró que desde hace más de un año que había acordado con la ONG que lleva adelante el comedor, que debían trasladarse a otro lugar.
“Desde que yo asumí en Santa Rita, hace 3 años, venimos hablando. Hace un año, acordamos que tenían que buscar otro lugar y fuimos trasladando fechas. Y este año, les comunico que desde el primero de Abril busquen otro lugar, que es lo que deberían hacer como ONG. Y ahí empezó (el debate) en los medios, Canal 4 se prestó a muchas mentiras”, comentó en referencia a este medio, que difundió las declaraciones de las trabajadoras de la ONG que trabajan en el comedor y ahora están reclamando en el lugar.
El cura se mostró molesto con la cobertura que se realizó del conflicto, porque según él, se dio preeminencia a la versión de las mujeres de la ONG. “Publicaron una versión muy parcial, eso me hirió. La mentira siempre miente siempre, otros medios me hicieron una sola nota y después la entrevistaron a ellas. Lo que dicen es una partecita de la verdad. Nunca les pedí que cierren el comedor, pueden abrirlo donde quieran. Que lo abran en cualquier lado. Lo que les pido es el espacio de Santa Rita”, precisó Szychowski, sin mencionar las denuncias en su contra por haber fraguado una supuesta ruptura de candados en el lugar.
“Tenemos la organización de Cáritas pero (ésta) no está obligada a sostener en el tiempo, una realidad que ya no es necesaria. Es importante (lo que hacen con el comedor), pero no es (una actividad) necesaria al máximo”, consideró el párroco, quien también interrogó: ¿Los medios fueron el jueves y viernes santo? ¿La gente se murió de hambre el sábado o el domingo de pascua? La gente no se va a morir de hambre y menos si se van a otro lugar”, lanzó el cura.
Respecto del reclamo de la Iglesia, Szychowski explicó que “más allá de que venimos proyectando talleres de capacitación, la Iglesia cumple una función subsidiaria con el Estado. En 2001-2002, muchas capillas y colegios abrieron comedores con la solidaridad de los católicos, y fueron cerrando porque ya no fueron necesarios (en otro contexto) (Colaboramos) Subsidiariamente, no es una obligación”, insistió el párroco, quien aseguró que: “Hasta acá llegó la solidaridad. ¿Me pueden obligar a que yo sea solidario? Creo que ahí ya se pierde todo el sentido de caridad”, sostuvo casi en un exabrupto, el religioso.
“Ojalá que no vuelva la crisis, pero si volviera, seremos los primeros en salir (con actividades de contención) Hoy vemos que la realidad es otra, y con los planes y los tickets, no se justifica el comedor”, expresó el cura, quien enfatizó que existe una Cocina Centralizada frente a la parroquia y no es necesario tener un comedor.
El solidario cura, manifestó que “ya está nuestro aporte. Ahora que vayan a otro lugar. Los que tienen que cumplir un poco ahora, son los del Estado. Nosotros no recibimos fondos del Estado y esta ONG sí. No dudo del corazón y de la buena voluntad (de las mujeres), pero se dejaron influenciar. Y los medios se dejaron llevar por una verdad que no era tan real”, cerró el cura.
Cabe recordar que las mujeres que trabajan en el comedor aludido han señalado públicamente que jamás recibieron ninguna asistencia por parte de la parroquia y que sólo pretenden el espacio hasta tanto puedan encontrar otro lugar. Por otra parte, la postura del joven párroco es coherente con la línea del Obispado de Posadas, que sistemáticamente evita denunciar la pobreza y la indigencia que golpea a la población de la capital de Misiones, y del resto de la provincia.
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