Un relevamiento emprendido por los dirigentes del asentamiento no registra aún familias deseosas de irse. En poco tiempo más, deberá resolver la Justicia.
En la toma Barrio Obrero ya se están preparando para la reanudación, el próximo 24 de agosto, de la audiencia dispuesta por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y de Minería de la Cuarta Circunscripción Judicial en busca de una solución al conflicto generado por la ocupación. Hasta ahora, no hay visos de que los protagonistas del asentamiento depongan su actitud. Es más, no quieren irse.
La Cámara tomó intervención en el caso luego que los ocupantes apelaran un fallo del juez Alejandro Cabral y Vedia, quien ordenó el desalojo del asentamiento en consonancia con lo exigido por su propietario, Carlos Romero.
La audiencia realizada a principios de junio, con participación de las partes y de representantes de la Municipalidad, concluyó sin que hubiera un acuerdo entre las partes. En busca de contar con más elementos para definir, los camaristas decidieron un cuarto intermedio hasta el 24 de agosto.
Para esa fecha, se espera tener los resultados de los estudios de suelo y de impacto ambiental que está realizando el municipio, y también los resultados de un relevamiento que hacen los ocupantes entre las familias asentadas para saber cuántos estarían dispuestos a abandonar el lugar y cuántos quieren quedarse.
En la toma, la dirigente Lilia Calderón dijo ayer que, hasta el momento, se han consultado más de 300 familias, ninguna de las cuales ha manifestado intención de dejar la toma. Indicó que en breve esperan concluir la iniciativa para llevar los números y las correspondientes firmas de los consultados.
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