Piden reunirse con el Municipio y la Policía tras dos nuevos hechos.
Los choferes de Indalo-Autobuses Santa Fe reclamaron ayer una reunión urgente con el Municipio y la Policía para poner fin a los robos que sufren a diario. La gota que rebalsó el vaso fue un asalto ocurrido el domingo a la tarde, a plena luz del día, donde el agresor amenazó al conductor con un revólver para sacarle el celular.
También alertó a los choferes que el robo se produjera a pocas horas de otro hecho similar. “Esto nos supera, porque ya no se trata de uno que subía medio alterado por el mal funcionamiento o porque el colectivo se rompió; hoy pasa por otro plano, porque esto es delincuencia”, explicó Nelson Maljasian, secretario adjunto de la Unión Tranviaria Automotor (UTA).
El primer robo sucedió el domingo a las 7.40, cuando un chofer del ramal 14 llegó a la cabecera del recorrido, al final de la calle Crouzeilles. Allí, el último pasajero que quedaba en la unidad lo abordó y le robó la billetera, donde tenía apenas 16 pesos. Antes de retirarse, le quitó también las llaves del colectivo y rompió parte del vehículo, para evitar que lo persiguiera.
Horas después, a las 17.50, le robaron a otro chofer del ramal 5 B, en la cabecera de Novella y Necochea. El conductor se bajó del vehículo para usar un baño químico que tiene la empresa en el lugar y lo atacó un joven con un arma “tipo revólver”, según declaró luego a la Policía. El chico sólo le sustrajo un celular marca Samsung que llevaba encima, pero le causó un gran susto al amenazarlo con un arma de fuego.
Medidas
Hasta ayer a la tarde, los choferes seguían gestionando el encuentro con las autoridades municipales y policiales. También pedirán reunirse con directivos de la empresa de colectivos. Maljasian indicó que buscan “analizar con ellos qué medidas tomar, porque estas son cosas que se escapan de la seguridad que podemos tener, ya que estos chicos están todo el día mirando y, aunque tengas policías, aprovechan los cinco minutos en los que el móvil se fue para otro lado para robar”.
Remarcó que lo sucedido este fin de semana es inusual. “Veníamos teniendo algunos hechos de maltrato, pero hace ratazo que no teníamos robos, menos dos el mismo día”, comentó. Añadió que les preocupa además que se recurra al uso de armas, “porque un día de estos van a disparar y vamos a tener que lamentar algo peor”.
Son minoría
Estimó que otra posible solución es “no ir más a esos lugares, pero lamentablemente tenemos que dar un servicio, y la mayoría de la gente es trabajadora. Solo tenemos problemas con un grupo minoritario, que son los que terminan ganando”.
Ismael Infante, gerente de Indalo, anticipó que están abiertos a buscar una solución a la inseguridad. Contó que “en otras épocas habíamos tenido robos arriba de los colectivos y después se calmó la cosa hasta ahora. Hacía más de un año que no pasaba nada así”.
Durante la jornada de ayer, circularon rumores sobre un posible paro de los colectiveros para exigir seguridad, pero los delegados gremiales descartaron esa posibilidad. “Un tema de delincuencia no se soluciona con una huelga”, recalcaron.
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