Hartos por falta de agua en el barrio Aeropuerto

Hartos por falta de agua en el barrio Aeropuerto

Desde hace dos meses tienen baja presión y hay días, como ayer, con las canillas secas 

Enardecidos por el calor y cansados de ser ignorados, los vecinos del barrio Aeropuerto reclaman por la falta de agua que hace dos meses los tiene viviendo un calvario. De cara a la llegada del verano, parece que la temperatura no es lo único que sube. Los ánimos entre los habitantes del barrio Aeropuerto también se van caldeando a medida que continúan sumándose los días que sufren la falta de agua en las redes. “Nos sentimos olvidados, dejados de lado” expresó, frustrado, Juan Carlos Sánchez, que contempla durante el día las canillas de su casa esperando si sale alguna gota de agua en algún momento. Vecino de la calle 609, entre 13 bis y 14, Sánchez no es el único afectado. De hecho, los frentistas aseguran que la falta de agua, como mínimo, alcanza un área que va de 605 a 610, y de 13 a 18. Al menos 25 manzanas, cientos de familias que esperan la caída del sol, agudizando el oído para escuchar el agua subir al tanque, algo que normalmente comienza a ocurrir “alrededor de las tres de la madrugada”. “El agua va y viene” comentó Inés Minio, otra vecina afectada, “durante el día no tenés nada y a la noche un hilito. Hemos estado hasta tres días seguidos sin una gota”. Preocupados, los vecinos lidian con la situación como pueden. Su mayor inquietud, son los muchos chicos y personas mayores que habitan la zona, como Roberto Barrega, de 83 años, que debe contar con la ayuda de sus vecinos para enfrentar las altas temperaturas que ya empiezan a imperar en la ciudad. AYUDA EN EL AEROPUERTO Organizados, los vecinos del área acuden diariamente al Aeropuerto, donde hay “una canilla que siempre tiene agua”, permitiéndoles llenar bidones y botellas para enfrentar día a día la incertidumbre de despertar sin agua en las redes. “Nos dejan entrar hasta las 6” explicó otra vecina, aclarando para no dejar dudas de que la solución es limitada y dista mucho de ser suficiente. La poca agua que sube a los tanques “algunas noches”, es destinada al uso de los sanitarios y la higienización. Para hacer la comida y beber agua tenemos que comprar botellas y bidones. “Pero no podes estar haciendo esto todo el tiempo” manifestó Inés, “donde hay muchos chicos y gente mayor es todo un presupuesto” “La falta de atención de la empresa prestataria ABSA y de las delegaciones municipales, nos descorazona. Nos sentimos abandonados, olvidados como si estuviesen “en tierra de nadie”. El problema según cuentan, data ya de años atrás pero no han logrado captar la atención de las autoridades ni les han ofrecido explicación ni solución alguna. En un intento de resolver el problema por mano propia, muchos son los vecinos que compraron bombas para intentar captar algo de agua de la red y llenar sus tanques durante la noche. Lamentablemente, la “solución” de poco les sirve cuando lo único que hay para bombear es aire. Aún cuando resulta efectiva, la medida resulta costosa para las familias que aseguran que los equipos más baratos no bajan de los mil pesos, y también les representa un incremento significativo en la boleta de luz. Este diario intentó comunicarse con Aguas Bonaerenses, pero no se pudo obtener una respuesta. OTROS RECLAMOS La zona también sufre cuando el clima empeora. Un poco de lluvia, y las veredas de las casas se llenan de agua, amenazando con inundar los jardines e invadir el interior de las casas, cuentan en la zona. “El problema es que están todas las canaletas tapadas” explicó Sánchez. “Muy de vez en cuando vienen a hacer mantenimiento pero obviamente no es suficiente”.

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