Hallaron diez fragmentos de huesos en la búsqueda del cuerpo de Miguel Brú

Diez fragmentos de huesos fueron hallados este jueves en un predio de Berisso, donde se inició la búsqueda de los restos de Miguel Brú, quien fue torturado, asesinado y posteriormente desaparecido por personal policial de la comisaría novena de La Plata, el 17 de agosto de 1993.
En declaraciones a NOVA, Rosa Schonfeld, madre de Miguel, quien estaba presente este jueves en el predio de la calle 13 C y 170 de Berisso, comentó que lo principal en este nuevo hallazgo es que una de esas piezas podría ser una vértebra. “Las novedades según el fiscal son alentadoras, se han encontrado muchos restitos, digo restitos porque son bastante chicos, hay una sola pieza bastante llamativa, una vértebra. Así que no vamos con una esperancita, triste pero esperanza. El lunes a las 8 de la mañana vuelven al lugar para seguir trabajando”.

Y agregó que “hoy cavaron más profundo, en un lugar que ayer habían dejado para hoy y lo llamativo es que los fragmentos de hueso vienen apareciendo siempre en el mismo lugar”.

De todos modos no hay precisiones aún al respecto de si los huesos son de humanos o de animales y habrá que esperar a que los análisis arrojen los resultados.

Según el fiscal Fernando Cartasegna, los restos fueron hallados dentro de la estructura de cemento y hay una suposición de que puede ser humano uno de los huesos. “El lunes van a estar los estudios ya iniciados y se va a determinar ese día si son humanos o no. Ahí se hacen los correspondientes cotejos de ADN con Rosa-Brú- y su esposo y si son humanos si pertenecen a Miguel. Y aclaró que todos los restos óseos fueron hallados en el mismo lugar”.

Además, Cartasegna afirmó que está hablando con los vecinos del lugar para hallar quien pueda aportar datos que ayuden a la investigación.

En cuanto al hallazgo de una suela de zapatilla, Rosa dijo “no me llama mucho la atención porque Miguel hoy iba a tu casa se ponía algo tuyo, dejaba lo de él. En este caso no sé, tampoco lo descarto, porque los zapatos con los que Miguel se fue de casa estaban en el río, la ropa de Miguel estaba doblada en una silla, entonces no sabemos qué hicieron estos sujetos y lamentablemente ninguno de ellos rompió este código de silencio”.

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