Tras 3 días de búsqueda en el río Dulce, la Policía encontró el cuerpo de Pedro Fredes, quien se había arrojado el jueves a ayudar a un amigo.
Fredes era oriundo de Valle Fértil y desde hacía un tiempo vivía en Chilecito, La Rioja. La versión indica que el muchacho había viajado con un grupo de amigos a Santiago del Estero para pescar en el paraje Mistol. El jueves pasado, Fredes y sus amigos se bañaban en el río Dulce sobre 2 cámaras de camión (secuestradas) y en un momento dado, el menor cayó al agua y no pudo mantenerse a flote por la fuerte corriente. Allí, el vallisto tomó una decisión que le costaría la vida: se arrojó sin pensarlo al agua, a pesar de que no sabía nadar muy bien, precisó ayer su hermano Josué en declaraciones públicas. ‘Mi hermano daba todo lo que tenía para salvar a otro. Estoy buscando una razón que nos ayude a seguir. Sabemos que se arrojó al río para salvar a un niño pero no entendemos por qué nadie lo ayudó a él. Queremos que alguien nos dé una respuesta. Nadie nos ha llamado para explicarnos nada. Nos quedan muchas dudas’, agregó el muchacho. Pedro fue arrastrado por la corriente y el jovencito que tenía problemas logró salvarse. Al día siguiente, policías del Grupo Especial de Rescate (GER), dirigidos por el subcomisario Ariel Abdala, salieron a rastrillar el río y recién ayer a las 8.10 hallaron el cadáver del muchacho. Abdala explicó a este diario que el cuerpo estaba a 2 km río abajo, en el paraje San Agustín. El cadáver de Fredes estaba atorado en unas ramas, en la parte central del cauce y a poco más de 2 metros de profundidad, por lo que fue necesaria la intervención de unos buzos para sacarlo.
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