No hubo secuestro, ni sometimiento, ni violencia. La encontraron en la vivienda de su novio, en el barrio Mujeres Argentinas de Fontana. Dijo que se fue voluntariamente de su casa y no tenía intenciones de volver.
Personal del Departamento Lucha Contra la Trata de Personas localizó a la adolecente Ayelén María Lujan Ramírez, de 16 años, en un barrio de la localidad de Fontana, la joven era buscada desde hace más de tres meses. Los investigadores descartaron cualquier hipótesis de secuestro.
La búsqueda había comenzado cuando la madre de Ayelén denunció su desaparición en la Comisaría Séptima de Resistencia, aclarando que la misma dejó una nota pidiendo que no la busquen, que se iría muy lejos. Inmediatamente se activó el protocolo de búsqueda, dando intervención a las áreas correspondientes, entre ellas al Departamento Lucha Contra la Trata de Personas cuyos efectivos se abocaron al caso.
Los agentes de trata comenzaron primeramente a recabar toda información que sea de interés, entrevistándose con familiares y personas allegadas. Además solicitaron la colaboración de distintos organismos públicos entre ellos a los centros de salud y hospitales, y comenzaron a entregar y pegar panfletos con la fotografía de la menor en distintos puntos de esta Resistencia y Fontana, haciendo hincapié en los lugares de mayor concurrencia de personas.
Tras una intensa búsqueda, los efectivos obtuvieron un posible paradero de la menor quien podría encontrarse en las inmediaciones del barrio Mujeres Argentinas de la localidad de Fontana. Montaron un operativo por el lugar y efectivamente pudieron dar con la joven en una vivienda, donde un hombre de 48 años informó a la Policía que Ayelén se encontraba en su casa desde hace tiempo ya que tenía una relación sentimental con su hijo de 17 años.
Luego, fue trasladada hasta la línea 102, sito en avenida 25 de mayo y calle 1 de Resistencia, quienes tomaron intervención para determinar la situación de la joven. Descartando desde el departamento Trata que en ningún momento existió el delito de "trata de personas” ya que Ayelén estaba allí por su voluntad.
Comentá la nota