Hallan muertos a una octogenaria y su hijo que fueron ultimados con disparos de arma de fuego

Hallan muertos a una octogenaria y su hijo que fueron ultimados con disparos de arma de fuego
Una mujer de 83 años, y su hijo de 51, fueron encontrados sin vida en el interior de su vivienda ubicada en la zona rural, a un kilómetro del casco urbano de Moquehuá
Ambos habrían sido asesinados con sendos disparos de arma de fuego, aparentemente con una escopeta, que podría ser propiedad de las víctimas y que hasta anoche no había sido hallada. El crimen se habría perpetrado en horas de la noche del pasado martes pero los cuerpos fueron hallados por otro hijo, quien fue objeto de un allanamiento en su vivienda, en un procedimiento ordenado por la fiscalía interviniente, en busca de elementos vinculados al grave hecho.

Las víctimas fueron identificadas como Esther Camino y Héctor Hugo Gaspari, quienes vivían juntos en la casa ubicada en el centro de un campo de unas 60 hectáreas, y que habrían sido ultimados con disparos de arma de fuego en la noche del martes, en momentos en que ambos se aprestaban a cenar.

Los responsables de la investigación indicaron que la casa no estaría desordenada, ni tampoco se habría confirmado el faltante de dinero o algún objeto de valor, y aunque no se descarta ninguna hipótesis, dejaron entrever que el móvil del doble homicidio no estaría relacionado con un intento de robo.

Los dos cuerpos fueron hallados en el interior de la cocina, por Pedro Gaspari, de 53 años, el hijo mayor de la mujer de Esther Camino y hermano de Héctor Gaspari, quien habría sido una de las últimas personas en verlos con vida. Aparentemente, la noche anterior había estado con su madre y su hermano, minutos antes de que ambos se dispusieran a cenar, retirándose hacia su domicilio ubicado en el casco urbano de Moquehuá, en inmediaciones de la antigua estación de tren, en calles 22 de Octubre y 1º de Mayo.

A partir de distintos testimonios y pericias recogidas durante la jornada, y aunque no se encuentra imputado en este hecho, la justicia ordenó realizar, en el inmueble de Pedro Gaspari, un allanamiento en busca de elementos que pudieran tener vinculación con la causa. Aunque no se dio información oficial, en el extenso operativo que se efectuó en dicha vivienda, que comenzó a las 18.30 y culminó a las 22 de ayer, se procedió al secuestro de algunas prendas de vestir que serán periciadas y un cartucho de escopeta calibre 16.

El hallazgo

El crimen se cometió en la noche del martes pasado pero según lo que informó Pedro Gaspari a la policía, encontró los cuerpos sin vida en la mañana de ayer, minutos después de las 7. De acuerdo a los trascendidos, no habría sido él quien dio aviso a la policía sino una mujer allegada a la familia.

Pedro Gaspari habría indicado luego que quiso comunicarse al teléfono de emergencia 101 pero que se equivocó de número, producto del estado de shock, y que logró dar aviso a una amiga, oriunda de dicha localidad, quien a su vez alertó a la policía.

Minutos después, arribaron al lugar del homicidio el médico Antonio Marano y el personal de la Subcomisaría de Moquehuá, quienes constataron el deceso de las víctimas. Rápidamente se constituyeron en el lugar las autoridades policiales, tanto a nivel distrital como departamental y provincial, funcionarios judiciales y del Municipio.

Un amplio y extenso operativo

Durante gran parte de la extensa jornada en la que se llevaron a cabo las pericias y las diligencias investigativas, estuvieron presentes el representante de la Superintendencia de Policía Zona interior, comisario general Sergio Zudaire, el jefe de la Policía Departamental, comisario mayor Roque Caputo, el Director de Investigaciones, comisario mayor Sabino; el jefe de Policía de Delitos contra el Campo, comisario mayor Oscar Mattías, el jefe de la Policía Comunal de Chivilcoy, comisario inspector Juan Carlos Agüero, el titular de la Comisaría 1ª, Gastón López, el jefe de la Sub DDI Bragado, subcomisario Sergio Bibini, el subcomisario, Joselino Báez, jefe de la planta verificadora de Chivilcoy, entre muchos otros funcionarios policiales.

Por parte del personal judicial, en primera instancia arribaron las representantes de la Ayudantía Fiscal Descentralizada de Chivilcoy, las doctoras Bárbara Leránoz y Elisa Peña, junto a la Dra. Natalia Gómez, llegando posteriormente el titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 3, Dr. Pedro Illánez.

Por parte del Municipio, estuvieron desde horas muy tempranas la delegada municipal de Moquehuá, Silvia Cotta, el secretario de Seguridad, Dr. Juan Andrés Salinardi, el director de Seguridad, Dr. Matías Faccini y en horas del mediodía, se hizo presente el intendente Aníbal Pittelli, acompañado por varios de sus funcionarios, quien tomó contacto con las autoridades policiales y judiciales, así como también, con familiares de las víctimas.

A poco de conocerse el hecho, arribó al lugar un equipo de Policía Científica de la Jefatura Departamental Mercedes, que perimetró la escena del crimen, el médico de policía, Dr. Mario Pittelli, y poco después del mediodía, se hizo presente personal de Científica de General Rodríguez de la división “Escena del Crimen”, que llevó a cabo el peritaje.

En un primer momento se creyó que habían sido asesinados a golpes y con un arma blanca, pero con la pericia realizada en la escena del crimen, se detectó que ambos habían recibido, por lo menos, un disparo de arma de fuego, aparentemente de escopeta. Según trascendió, el arma podría pertenecer a la propia familia, ya que sería el único elemento que faltaría de la casa.

En tanto, una vez concluidas las pericias en el lugar del crimen, los cuerpos fueron trasladados a la morgue de General Rodríguez, donde anoche se tenía previsto realizar las operaciones de autopsia con el objetivo de determinar, con mayor exactitud, las causas de sus muertes.

Un doble crimen, muchos interrogantes

Las características del hecho generaron diversos interrogantes entre los investigadores por no quedar claro el móvil del doble homicidio, teniendo como dato principal la ausencia de pistas que indiquen un posible intento de robo.

La escena del crimen, el lapso en que madre e hijo quedaron solos y la hora en la que aparentemente se registró el ataque, inclinaron la investigación hacia el entorno de la familia.

Allanamiento

En tanto, en horas de la tarde de ayer, entre las distintas diligencias judiciales, se realizó un allanamiento en la casa de Pedro Gaspari, hijo y hermano de las víctimas de este hecho. El procedimiento estuvo encabezado por el fiscal Illánez y contó con la asistencia de la Ayudantía Fiscal Descentralizada y el personal de policial de Chivilcoy comandado por el jefe comunal, Juan Carlos Agüero. Según trascendió, se secuestraron distintas prendas de vestir y un cartucho calibre 16.

El impacto en la comunidad

El doble homicidio de la mujer y su hijo impactó duramente en la tranquila comunidad moquehuense y también en la ciudad de Chivilcoy. Tanto Esther Camino como Héctor Gáspari eran muy conocidos y respetados en Moquehuá.

Los vecinos consultados indicaron que se trataban de personas reservadas y respetuosas y que siempre se habían manejado con austeridad. “Se trata de personas de trabajo que venían hasta el pueblo para hacer sus compras y realizar distintas diligencias y luego volvían al campo”, comentó un vecino consultado por LA RAZON.

Según las versiones recogidas en el lugar del homicidio y en la localidad, madre e hijo vivían en la casa donde encontraron la muerte. Héctor Gaspari, era soltero y vivía con su madre, en tanto, su hermano mayor, Pedro Gaspari, quien los encontró sin vida, reside en el pueblo y diariamente acudía al establecimiento rural. La familia se dedicaba a actividades agropecuarias, centralizadas en el campo propio, pero también para terceros.

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