Hallan a menores en boliches con shows eróticos y alcohol

Hallan a menores en boliches con shows eróticos y alcohol
Fueron detectados en un local bailable de la zona de la autopista Santiago- La Banda. Integrantes del Proyecto Padres fueron agredidos por custodios del lugar. Para evitar sanciones, los chicos fueron desalojados por puertas traseras. A la salida de la disco, numerosos adolescentes escaparon en sus motos a contramano.
Durante este último fin de semana se detectó la presencia de una importante cantidad de menores de edad en dos boliches de la ciudad, en los que además participaban de shows eróticos. Para agravar la situación. Además, los adolescentes se encontraban en total estado de ebriedad. En un relevamiento realizado por Proyecto Padres se constató que el 80 por ciento de los asistentes a estos boliches eran jóvenes que no superaban los 18 años.

La situación encendió la luz de alarma entre los padres, las autoridades de organizaciones no gubernamentales de lucha contra las adicciones de los adolescentes, y visiblemente preocupados hicieron un fuerte llamado a todos aquellos entes dedicados al control de los eventos de la nocturnidad.

“Como padres y como institución estamos conmovidos por lo ocurrido una vez más en estos tipos de eventos. Pedimos a las autoridades un mayor control y compromiso ante la gravedad de los hechos que día a día se suman y en los cuales perdemos la vida de nuestros jóvenes víctimas en accidentes de tránsito y hechos de violencia”, fueron las súplicas de los padres que integran hoy el Proyecto Padres.

Mayor preocupación generó en ellos, los hechos acontecidos en la madrugada de ayer, en los que, según comentaron, no pudieron realizar el operativo habitual que se llevan a cabo dentro de los boliches debido a la negativa de los propietarios del local y la custodia, quienes agredieron al personal de la institución.

Estrategia

Además, para atraer a la comunidad joven, los organizadores de este tipo de eventos suelen improvisar espectáculos inapropiados para menores de edad. Fuentes consultadas por EL LIBERAL, confirmaron que en la mayoría de los boliches en los que permiten el acceso a adolescentes presentan shows eróticos. Los cuales son utilizados como “enganche” para que los jóvenes regresen a los boliches la semana siguiente.

En la mayoría de los casos eligen a los adolescentes para formar parte del show, subiéndolos al escenario, e incitándolos a beber alcohol.

Relatos

El consumo desmedido de bebidas alcohólicas puede derivar en los hechos más graves que atentan contra la vida de los adolescentes. Desde golpizas y descompensaciones, hasta accidentes de tránsito puede generar la ingesta de estas bebidas.

Tal es el caso de la particular situación vivida ayer en un boliche de la autopista Santiago-La Banda, oportunidad en la que un menor de 16 años tuvo que ser asistido, en primer lugar, por integrantes del Proyecto Padres, y posteriormente por profesionales de la salud, ya que fue víctima de una patota de adolescentes que lo golpearon hasta quedar inconsciente.

“Una vez finalizada la fiesta, a tres cuadras del lugar se enfrentaron grupos de jóvenes menores de edad, que promediaban entre 14 y 16 años, y la mayoría mujeres, y dejaron a una en el piso, en un baldío e inconsciente. Llamamos a la Policía y tardaron en llegar unos 30 minutos porque estaban solucionando un conflicto con jóvenes que salieron del mismo boliche. Lo mismo sucedió con las ambulancias, que estaban colapsadas por tantos accidentes de tránsito”, recordó Marcelo Arambuena, referente del Proyecto Padres.

El peligro sobre ruedas

En la madrugada de ayer, fueron muchos los testigos que debieron vivir una situación particular en la Autopista debido a la presencia de menores alcoholizados, esta vez, a bordo de motovehículos. Una vez finalizada la función de un boliche que permitió el acceso a adolescentes y a los que se les vendió una incalculable cantidad de alcohol, cientos de motociclistas encararon por la arteria en contramano, realizando los denominados “willi”, a gran velocidad, por lo que los automovilistas que circulaban a esa hora por la zona tuvieron que esquivar o parar sus marchas para evitar una tragedia.

“Cuando decidimos abandonar el lugar porque no nos dejaban entrar a cumplir nuestro trabajo, observamos que los jóvenes, en forma descontrolada, salieron con sus motos en contramano haciendo picadas por la autopista, con vasos de bebidas en la mano, sin que los controles fueran llevados a cabo. Grande fue la impotencia que sentimos, más aún al imaginarnos lo que podía pasar”, aseguró Arambuena.

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