Hallan en el basural una beba muerta encintada en papel film

Hallan en el basural una beba muerta encintada en papel film
Una beba recién nacida, con una malformación en una oreja, fue encontrada ayer a la mañana en el basural del barrio Industrial, envuelta en al menos cinco bolsas de consorcio y encintada con papel film.
Ni la malformación que tenía en una de sus orejas, le dio lástima a su madre. O quizás hasta pudo ser el detonante de semejante barbaridad. Tirarla a la basura luego de nueve meses de gestación. Envuelta cinco veces en bolsas de consorcio y atada con papel film en todo su cuerpito, como para que nadie la encuentre. Así fue hallada muerta una beba ayer a la mañana en el basural municipal.

Según la policía, la nena fue arrojada junto con residuos domiciliarios que recogió el camión recolector que ayer a la madrugada recorrió las calles céntricas, pasando luego por el Hospital Regional y el complejo Las Torres. Se trataba de la sexta camionada de residuos arrojada en el sector que casi da a la extensión del Stella Maris.

Allí el humo de la quema de basura y cable, pega fuerte en el pecho. Se mete por la nariz y duele. Es que intoxica. Más destructivo es para los chiquitos de 3 y 4 años que están debajo de una choza armada con chapas y cartón, aspirando ese humo todo el día. Entre los estantes dejan sus vasitos y sus juguetes.

Y ahí sobre la basura que produce la población comodorense, junto a su madre, padre, hermanos, y tíos, ya de pequeños saben clasificar basura. Los cables con cobre por un lado, lo que sirva para jugar por el otro. Si encuentran ropa mejor, para eso hay que abrir las bolsas que tiran los camiones. Y cuando uno abre una bolsa no sabe con qué se va a encontrar.

HALLAZGO

Eso fue lo que le pasó a José, un pibe de 16 años. “Es mi trabajo” aclara. Lleva puestos guantes de lana, una gorra, un cuello polar y anteojos tipo antiparras. En sus manos una bolsa de nylon verde llena de cables.

José buscaba cobre como todos los días, bien temprano a las 6. El madruga para ganarle a otros los primeros residuos que lleguen al basural y que puedan contener el preciado metal.

Ni en sus pesadillas había imaginado algún día toparse semejante bestialidad. Lo cierto es que en medio de la basura y el humo de la quema de residuos, José le contó a Diario Patagónico lo que halló. Una nena recién nacida, con sus uñas desarrolladas, envuelta en unas cinco bolsas de consorcio y atada con papel film.

“Creía que era un cordero primero, después le vi la patita, la tiré y no salía, y por eso empecé abrir la bolsa”, narró conmovido.

Inmediatamente cuando empezó a romper la bolsa se encontró con el cuerpo de la bebé. Relató haber visto pelos largos y golpes en la cabeza de la nena. “Tenía como mazazos”, comentó José y también creyó ver que tenía la cabecita aplastada.

Le contó a una señora que estaba al lado de él “basureando”, que había un bebé en la bolsa. La mujer le aconsejó que hablara con el maquinista que aplastaba la basura y de esa manera comunicaron por radio a la policía. La Seccional Tercera tomó intervención a las 7:20, también Policía Científica y Brigada de Investigaciones.

El hallazgo se caratuló en principio como “homicidio” ya que se presume que la niña alcanzó a respirar, es que consigo estaba la placenta. La Policía Criminalística levantó rastros y ADN que esperan tener con qué comparar.

José metió a la bebé en una caja para que no se la comieran los perros. “Lo saqué a tiempo”.

La policía lo entrevistó y escuchó decir entre los oficiales que la bebé habría muerto en la madrugada de ayer porque sus piecitos y manitos recién se estaban empezando a poner morados.

Ahora el médico forense deberá determinar cómo murió, si fue por asfixia, o porque la dejaron desangrar por el cordón umbilical que no estaba atado, o si la mataron a golpes como supone José.

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