Personal policial rastrilló la zona donde fue detenido el sospechoso y encontró un arma de fuego, que podría ser la utilizada para herirlo. El religioso sufrió una herida en la rodilla aunque se encuentra bien. Creen que el autor podría estar detrás de la recaudación obtenida en un bingo de esa comunidad.
Incluso el arma, calibre 22, fue encontrado a pocos metros del sitio donde la fuerza ubicó al sospechoso de 20 años, cuyas características coinciden con la información que aportó la víctima del atraco.
También se recuperó un chaleco, utilizado durante el atraco, que habría descartado para intentar despistar a los investigadores.
El Padre Pepe fue asaltado el domingo a la noche cerca de la 1 por un delincuente que ingresó tras violentar de una patada la puerta de acceso a la vivienda que comparten varios religiosos, al lado de la capilla del Ñireco.
Tras forcejear con Pepe, el sujeto depuso su actitud de robar pero antes de irse efectuó un disparo que lesionó al sacerdote en una de las rodillas. Luego, escapó. La detonación del arma y los gritos de la lucha fueron oídos por otro cura que dormía, Vicente, quien dio aviso a la policía.
Al arribar los patrulleros, uno de ellos trasladó a Pepe hasta el Hospital Zonal donde fue revisado, y luego dado de alta debido a que la lesión no revestía gravedad.
El sospechoso fue ubicado 25 minutos más tarde en Mitre y Los Alerces, a pocos metros de donde ayer apareció el arma de fuego. Se trata de un muchacho de 20 años, quien registró ingresos en unidades policiales hace pocos días y que es incluso conocido en el ambiente delictivo.
¿Bingo o diesmo?
La víctima denunció que el asaltante le pidió por “la plata de la colecta”, dando a entender que se trataba del dinero correspondiente a la limosna de la capilla. No obstante, no se descarta que el autor haya tratado de obtener el monto recaudado en un bingo, organizado por la comunidad religiosa y que incluso tuvo varias situaciones sospechosas.
Durante el desarrollo de ese evento, una mujer denunció el robo de una cartera que tenía colgada en la silla y que desapareció durante el transcurso de esa actividad. Además, uno de los organizadores denunció que fue víctima del robo de parte del dinero de las entradas, el cual estaba en su vivienda particular.
La gota que colmó el vaso fue este intento de robo que sufrió Pepe, aunque el religioso no brindó datos acerca de este evento en particular, sino que dio a entender que se trataría del dinero proveniente de la limosna que entregan los feligreses en la ceremonia del domingo.

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