El equipo de Jorge Almirón dio vuelta el partido que perdía ante Boca Unidos y se impuso por 2 a 1 con goles de Milla y de Rodríguez. Israilevich había marcado para la visita. Así, en el día del hincha y como hace siete años, hubo fiesta en el Tomaghello
Así empezó el partido, con el Halcón proponiendo de menor a mayor, acercándose de forma lenta al arco de los correntinos. Mientras que el equipo de Claudio Ubeda esperaba, jugando bien ordenado atrás y apostando a alguna desconcentración del local.
Con el correr de los minutos el partido se hizo malo. Defensa no jugó bien y el visitante nunca se decidió a salir a buscarlo. A los 20 minutos, como si hiciera falta, el partido terminó de caer en un pozo, por un fuerte choque en el área del Gato Sessa que involucró a Manchot, Julio Rodríguez y García Guerreño.
A los 25 Gonzalo Díaz probó de lejos y aunque su remate no exigió al arquero visitante, sirvió para demostrar que el equipo de Varela estaba despierto.Cuando el primer tiempo entraba en su tramo final, el local era más, aunque no generaba nada parecido a una situación de peligro.
Pero Boca Unidos estaba agazapado, esperando una contra que le permitiera romper con la paridad. Y la encontró cerca de la media hora de juego, cuando nadie esperaba un gol. Un pelotazo largo cayó en los pies de Núñez, que jugó rápido para Ríos y éste tiró el centro atrás para Israelevich, que no tuvo más que empujar la pelota dentro del arco Era 1 a 0 y baldazo de agua fría en el Tomaghello, que estaba de fiesta, celebrando el día del hincha de Defensa, en alusión a aquel milagroso empate 3-3 ante Morón, del que se cumplían siete años.
A los 10 minutos Defensa no mostró respuestas y casi sufre el segundo gol en contra, pero el asistente cobró posición adelantada y una definición de taco que podría haber sido un golazo, terminó en la nada.
A los 18 minutos, cuando los de Ubeda se conformaban con la mínima diferencia, el equipo de Almirón levantó el nivel y se decidió a atacar. Fue tras uno de esos ataques, que derivó en un corner, donde Defensa encontró el gol del empate. Y de allí en adelante los dos se despertaron. Aunque con cierta imprecisión ambos equipos empezaron a generar peligro y el partido se hizo de ida y vuelta.
A falta de 10 minutos para el final, casi como un homenaje del destino a aquella promoción milagrosa, el Halcón se hizo grande y llegó al área de Sessa con peligro. El paraguayo Julio Rodríguez aprovechó una serie de rebotes y decretó el 2 a 1 para el local, que empezó a manejar los tiempos del partido, jugando con la desesperación de un Boca Unidos que terminó desordenado en la cancha.
El final del partido fue todo verde y amarillo. Porque el Halcón hizo en diez minutos lo que no pudo hacer todo el primer tiempo y demostró porque esta campaña es de las mejores en el último tiempo.
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