"Ya no se va a hacer más el picarito", dijo la asesina de Beltrán

"Ya no se va a hacer más el picarito", dijo la asesina de Beltrán
La acusada se reconoció “muy celosa” y no habría manifestado sentir culpa tras el homicidio de su concubino. Lo mató de una certera puñalada por haber mirado a otra mujer.
Publicado el 03/01/2013 - Desencajada, con supuestos destellos de ebriedad, Sandra Elizabeth Frías habría señalado “lo c... matando al mío por hacerse el picarito”, tras asesinar a su pareja Eduardo Noriega.

Con su salida, la protagonista habría dejado perplejas a las policías que la recibieron en la Comisaría del Menor y la Mujer, en La Banda.

Dos horas antes, había estallado de furia al advertir que Noriega posó su mirada sobre la humanidad de una adolescente.

Ésta había comprado helado en la casa de la pareja, calle Independencia, entre Juan XXIII y ruta 34 vieja, Bº Arenales.

Ira y sangre

“La principal hipótesis, y pruebas, habla de una reacción por celos y un presunto coqueteo del hombre con una adolescente”, confirmó en la víspera el juez Marcelo Bernasconi.

En diálogo con los periodistas, el magistrado ahondó: “Seremos prudentes en la investigación. Ha sido secuestrado un puñal y esperamos los resultados de los forenses”.

Frías, de 43 años, ha sido imputada por supuesto “homicidio simple”, reprimido con penas mínimas y máximas de 8 a 25 años de prisión, respectivamente.

Ayer, la policía habría establecido la existencia de alcohol en el organismo de la mujer.

De hecho, los testigos señalaron que victimario y víctima empezaron a beber cerveza a las 13 y recién se detuvieron cerca de las 17.30, con el incidente.

Venganza

Pese a que Frías todavía no declaró, se sabe que antenoche habría relatado a las funcionarias policiales: “Lo c... matando al mío por hacerse el picarito”, en alusión a una presunta mirada indiscreta del hombre hacia una adolescente.

Desde ese hipotético móvil pasional , algunos testigos subrayaron que Frías y Noriega discutieron mucho las últimas dos semanas.

“Ella lo celaba mal, pero también tenía excesiva confianza con los amigos hombres”, dijo una vecina.

A criterio de los expertos, Frías ejercía cierta influencia sobre la conducta de Noriega, pero irónicamente no habría soportado su filosofía transgresora, en perspectiva opuesta.

Pericias y testigos

Ayer desfilaron por la policía de Beltrán familiares y testigos, resueltos a colaborar para el esclarecimiento del crimen.

A la vez, el juez requirió pericias psicológicas, a fin de establecer la salud mental de Frías al atacar a Noriega.

No es todo. Se supo que ayer se habrían presentado familiares de Noriega (de un primer matrimonio) reclamando la entrega de los bienes que dejó el difunto.

Cuando los investigadores lograron persuadirlos que la Justicia Penal no es ámbito para reclamar bienes, los visitantes se habrían retirado molestos.

Luego, también habrían arribado familiares de Frías, en procura de interiorizarse sobre su situación judicial, trascendió.

La mujer sería indagada quizá la semana venidera.

Por ende, permanecerá alojada en la Comisaría del Menor y la Mujer, hasta que el juez reúna todos los elementos necesarios que conllevará la indagatoria.

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