Son los alumnos de séptimo de la escuela especial Amadeo Cicchitti. Con lo recaudado planean hacer el viaje de egresados.
Son chicos de los séptimos grados de la escuela y, como todo el plantel del establecimiento, tienen necesidades educativas especiales.
El cometido de los estudiantes es poder reunir fondos para realizar un viaje de fin de curso, para conocer el mar.
En la redacción e impresión del diario escolar son apoyados y guiados por las docentes Cristina González y Jimena Benítez, especializadas en discapacitados mentales y motores. También cuentan con el aporte de la asistente social María Aldecua.
El producto creado por el equipo escolar se llama Comunidiario, y ya han salido los dos primeros fascículos con tres secciones: información general, cultura y sociales.
En el primer capítulo se brinda información sobre el departamento y datos para obtener el certificado de discapacidad y las pensiones a las que se pueden acceder; en el ítem de cultura hay indicaciones sobre cursos y espectáculos; y la parte social de la pequeña revista contiene recetas, aviso de los cumpleaños de los alumnos y los proyectos intra e inter institucionales “que a veces los padres no conocen”, como comentó la docente Jimena Benítez.
Es el caso de una iniciativa en conjunto con el centro de salud N° 30 Doctor Aldo Dapas, sobre educación sexual destinada a los alumnos.
En opinión de la otra educadora involucrada, Cristina González, la iniciativa del periódico “es poco habitual en establecimientos de este rango educativo, pero muy útil porque abarca a chicos de distintas edades y diferentes capacidades, incluso a algunos que no logran asimilar el proceso de lecto escritura, pero sin embargo sí son poseedores de otras habilidades funcionales que les permiten una integración en el mercado laboral y en la sociedad”.
Otro aspecto que surgió tras el lanzamiento de Comunidiario fue que, al recorrer zonas aledañas a la escuela, directivos y maestras tuvieron un parámetro de lo poco conocido que era el establecimiento.
“Pese a que hace muchos años que está en la calle Azcuénaga, entre Florencio Sánchez y Figueroa Alcorta, la escuela no es debidamente percibida en el entorno; pensamos que esta publicación puede contribuir a cambiar esa realidad”, afirmó Benítez.
Por eso hay un intento de integrarse más al vecindario y con las escuelas de las cercanías, como por ejemplo con la Caseros.
Objetivo: Mar del Plata
Los chicos pugnaron por dar su testimonio en torno a la iniciativa plasmada. “Me gusta salir a ofrecer la revista, ya he vendido 20”, fue el comentario de Jonathan Godoy (14). Algo parecido dijeron Axel Sánchez (12) y Geraldine Luna (14). La chica agregó que le agradaría que se pusieran fotos de mascotas perdidas en las páginas de las hojas informativas.
Comunidiario sale a principio de mes, se comercializa a $ 2, no tiene publicidad, pero se podría arreglar su incorporación si fuese posible. Se imprime en la misma escuela y tanto directivos como los docentes del proyecto aceptarían cualquier apoyo exterior que les permitiera dar más calidad al producto de comunicación masiva.
Por ahora cuentan con un subsidio que les otorgó la Municipalidad de Godoy Cruz de $ 1.000, que será aplicado a la compra de una impresora más moderna. El tiraje es de alrededor de 300 ejemplares.
Los chicos están muy motivados porque piensan en la posibilidad de concretar el viaje de egresados, con la ilusión de poder conocer Mar del Plata.
“Por ahora les falta bastante para lograr la meta, pero no se desaniman”, dijeron las docentes que conducen el operativo periodístico. Y recomendaron que “si el público ve a un grupo de alumnos levantando la revistita y ofreciéndola, los escuchen y les compren un ejemplar”.
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