Uno hace, el otro rompe, los vecinos pagan

Uno hace, el otro rompe, los vecinos pagan

Falta de coordinación, de previsión o simplemente desidia. Por lo que fuere, los vecinos de Don Bosco no salen del asombro que les produce ver el ingreso de la avenida principal del barrio totalmente roto producto de la obra del nudo vial El Tropezón, cuando hace apenas unos meses el intendente Ramón Mestre inauguraba con bombos y platillos la pavimentación en esa calle. 

Concretamente, en julio de 2013 y en plena campaña para las legislativas nacionales, la gestión municipal dejaba inaugurada la primera etapa de la obra en avenida Mahatma Gandhi que incluyó 800 metros de carpeta asfáltica, 32 postes de iluminación, y arreglo del cantero central con sembrado de 3.200 metros cuadrados de césped, y la colocación de arbustos. Por ello, la Municipalidad gastó unos 3,2 millones de pesos. 

Hoy, la primera cuadra de ingreso al barrio (desde Armada Argentina) no existe más. Los primeros 100 metros son ahora un montículo de tierra; el cantero central fue íntegramente arrasado por las máquinas retroexcavadoras y el busto en homenaje a Gandhi apenas si subsiste en un cuadrado de tierra. 

Las explicaciones técnicas del porqué se rompió un tramo de una avenida que fue recientemente pavimentada, abundan. Pero lo que funcionarios municipales ni provinciales pueden responder desde la lógica ciudadana, es la razón del doble gasto público en un mismo sector. 

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