Hace más de un mes que la oscuridad se apoderó del Camino Rivadavia

Hace más de un mes que la oscuridad se apoderó del Camino Rivadavia
Preocupa a los vecinos la falta de luz en un extenso tramo, a lo que se suman otras irregularidades que ponen en riesgo la seguridad de automovilistas y transeúntes
Múltiples son los reclamos de vecinos que a diario circulan por esa vía de acceso a Ensenada. Lo que más los inquieta es que desde hace más de treinta días está cortada la luz en un tramo de aproximadamente un kilómetro, desde la curva de hidráulica. Esto les genera una gran inseguridad, no sólo ante el delito -“¿qué pueden captar las cámaras si no se ve nada?“, dijeron- sino que facilita la producción de accidentes de tránsito.

Sobre este punto, MARCELO, taxista de Ensenada recordó “no queremos otro Gustavo”, en clara alusión al asesinato de Galetto, ocurrido en la zona.

El principal reclamo es que a esta deficiencia lumínica se agrega la inexistencia de controles. “Es raro ver algún tipo de operativo vial. En pocas ocasiones se juntan todos en un punto, inspectores municipales y policía, en lo que más parece una actitud para la foto que para la protección de las personas”, dijo JUAN M. presidente de una prestigiosa institución de nuestra ciudad y añadió “medios de tracción a sangre circulan a toda hora por ese camino oscuro. Carros, bicicletas y motos se enfrentan y nos enfrentan a los peligros del Camino Rivadavia. Sería importante que las autoridades correspondientes se ocupen de este tema. En el último tiempo el Rivadavia se cobró muchas vidas”.

NORA, profesional ensenadense comentó “hay serias deficiencias en la capa asfáltica y a los costados de la ruta. Cuando llueve el agua drena hacia los lados y si la altura del pasto supera a la cinta, el agua no puede salir, se “encharca” y los autos hacen “patito”, patinan sobre la calzada, con el riesgo que ello significa”.

Vale mencionar que está a la vista que el Camino Rivadavia es el carril de ingreso más usado, por el que circulan vehículos de gran porte como camiones en dirección a Zona Franca o el Puerto y unidades de transporte público. En este sentido es que los vecinos apuntan su preocupación y la necesidad de tomar medidas urgentes antes de tener que lamentar más víctimas.

Otra de las cuestiones que plantearon fue la existencia de un enorme pozo en la dársena de la intersección con 122. La dificultad para circular hace que se formen extensas filas de vehículos, que algunas veces llegan a ocupar cinco cuadras.

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