Agosto no da tregua. A lo cambiante de la temperatura se le sumaron ayer inconvenientes por ráfagas en toda la provincia y el consecuente polvo en suspensión. No llueve y el pronóstico no es de los mejores.
Desde la mañana, una gran cantidad de viento y tierra redujo la visibilidad y el viento del sector sur hizo descender la temperatura, incluso con el pasar de las horas fue mermando más, llegándose a producir la mínima a las 21 con 13.4º. La máxima alcanzó los 16º a las 16 y hasta el cierre de esta edición el termómetro continuaba en descenso.
Otro dato importante a tener en cuenta es que han pasado 70 días desde que llovió por última vez en Santiago del Estero. Fue precisamente el pasado viernes 14 de junio, cuando se desató una fuerte tormenta que provocó numerosos inconvenientes en toda la ciudad. A pesar de los contratiempos, en aquel entonces se calificó a esa lluvia como “una bendición” para la zona rural de nuestra provincia, que se vio seriamente afectada por la sequía.
Pero esto no parece ser lo peor. Leónidas Minetti, desde el Laboratorio Climatológico Sudamericano, informó a Nuevo Diario que las precipitaciones aparecerán recién a fines de setiembre.
“Hasta el lunes de la próxima semana, los días seguirán siendo fríos por un frente polar que se instaló en la región”, comentó Minetti. Asimismo se refirió al fenómeno de la tierra, no apto para alérgicos, que se dio ayer por la mañana en la ciudad. “Esto es consecuencia del polvo levantado por el viento. Durante los próximos días también se mantendría esta tendencia”, concluyó.
Comentá la nota