En San Juan hay apoyo a la medida. El INV sólo difundirá una evaluación cualitativa.
El sector privado, a favor:
‘’Lo mejor que podemos hacer es no dar a conocer ese pronóstico. Primero, porque cuando se acierta, todo bien, pero el año pasado se predijo un cosechón, de 30% más de uva respecto al año anterior y no fue así. Pero además, el mercado internacional y el interno reacciona y termina afectando a los sectores, al productor y al industrial’’, dijo Angel Leotta, titular de la Cámara Vitivinícola.
‘’Estamos de acuerdo que así sea, porque de esa forma le damos oportunidad al INV de que ajuste los mecanismos de lo pronosticado para fines de enero’’, coincidió Horacio Ripalta, gerente de la Cámara de Bodegueros.
El nuevo sistema también fue apoyado por cámaras viñateras. Eduardo Garcés, flamante presidente de la Federación Viñatera, dijo estar ‘’completamente de acuerdo’ y agregó que ‘’los pronósticos adelantados y erróneos, en un mundo globalizado nos perjudican. Lo mejor que pueden hacer es no darlo hasta tener una cifra cierta’’.
José Molina, de la Cámara de Productores Vitícolas agregó que el vitivinícola ‘’es un negocio de expectativas, y cuando hay problemas de heladas o de granizos, también hay especulación’’. Molina opinó además que ese problema se terminaría ‘’si tuviéramos políticas de stock en la producción’’.
En cambio Juan José Ramos, desde la Asociación de Viñateros, mostró diferencias con la medida. ‘’Para el productor va a ser una incertidumbre no tener ese pronóstico, porque los industriales saben cuánta uva vendrá y los viñateros, no. Las entidades no vamos a saber qué medidas tomar’’, opinó.

Comentá la nota