A pesar de que la Junta Electoral, conformada para organizar el acto eleccionario, pautado para el próximo 17 de diciembre, en que los afiliados de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Catamarca (Ateca) elegirían a sus nuevas autoridades, retiró la renuncia indeclinable que presentara días atrás ante el ministerio de Trabajo de la Nación delegación Catamarca, el normalizador de la entidad gremial, Gustavo Palacios, confirmó que los comicios están suspendidos.
En declaraciones a Multimedios Unión, Palacios corroboró que el pasado lunes aceptó la dimisión del órgano electoral y decidió “parar el proceso electoral, darlo por finalizado, debido a la renuncia de la Junta”. A su vez explicó, que si bien nunca recibió la notificación oficial de los miembros de la Junta Electoral en la que éstos le comunicaran su decisión de dar un paso al costado, la delegación local del ministerio de Trabajo, a cargo de Inés Blas de Zamora, le remitió una copia del expediente, en el que los miembros del cuerpo presentaban su abdicación.
Además, el normalizador manifestó que le envió una notificación a los ex miembros de la Junta Electoral, en la que les notificaba que aceptaba su renuncia, pero “hay vocales que firmaron la notificación y otros que no. Por eso les dejé constancia de que les aceptaba la renuncia en forma verbal porque no me la quisieron recibir”.
Ya sin el órgano encargado de realizar los comicios internos de la Ateca, y ante la proximidad de la fecha para lo que éstos estaban organizados, Palacios consideró que no hay suficiente tiempo para volver a conformar otra Junta Electoral, por lo que el gremio no estará normalizado este año. “Las elecciones están suspendidas hasta el próximo año”, afirmó.
Ahora, el propósito del delegado normalizador es llamar a un congreso de afiliados para que éstos elijan una nueva Junta Electoral y, a partir de ahí, hacer una nueva convocatoria a elecciones. “No tenemos tiempo de llamar ahora a los afiliados a que hagan un congreso de estas características. Por eso ya estamos trabajando, pensando en los primeros 10 días del mes de febrero”, adelantó.
No alcanzó su objetivo
Sin duda, el proceso de normalización de la Ateca, a cargo de Gustavo Palacios, no pudo cumplir el objetivo principal para el cual fue concebido: normalizar la entidad y entregar las llaves del sindicato a sus nuevas autoridades.
El problema es que el plazo por el cual fue designado Palacios para cumplir sus funciones es de 90 días, los cuales vencen el día en que debían realizarse los comicios (17 de diciembre). Ante esta situación, el normalizador expuso que su continuidad al frente del gremio, el cual podría volver a quedar acéfalo, depende de lo que digan la delegación local del ministerio de Trabajo, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) y los afiliados, porque está a disposición de ellos que siga o no. No obstante, “creo que está dentro de las posibilidades una prórroga a mi periodo al frente de la entidad”, consideró.
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